Viernes, 21 de Septiembre de 2018

No llegó a salir del bar. Víctor Láinez fue golpeado brutalmente con un sillín de bicicleta en la nuca, por la espalda, y cayó al suelo. En ese momento, fue apaleado por el agresor hasta propinarle una paliza que le dejó al borde de la muerte.


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Así se desprende de las informaciones policiales a las que ha tenido acceso en exclusiva HOY ARAGÓN, junto con la única imagen publicada del interior del bar, donde sucedieron los hechos.

Todo comenzó con una conversación subida de tono. Y por motivos ideológicos. Víctor Láinez vestía unos tirantes con la bandera de España.

El agresor, Rodrigo Lanza, un conocido ‘okupa’ del movimiento antifascista – condenado hace años por dejar tetrapléjico a un policía– le tildó de “facha” por su vestimenta.

Rodrigo Lanza, activista ‘okupa’ del centro social Kike Mur de Zaragoza / H.A

Y sin dudarlo dos veces, cuando Víctor Láinez se giró para evitar problemas, le asestó el primer golpe. Según fuentes policiales, en declaraciones a este periódico, los hechos sucedieron en el interior del bar en cuestión de pocos minutos. Y en torno a las 3 de la mañana.

En un primer momento, según las mismas fuentes, Rodrigo Lanza fue reconocido como el presunto culpable de la brutal agresión. Junto a él, se encuentra detenido un amigo suyo también presente, del cual no ha trascendido el nombre.

Y, según ha podido confirmar HOY ARAGÓN, las dos chicas que presenciaron los hechos han sido detenidas en la tarde del miércoles. Por el momento no se les ha interrogado sobre lo sucedido, pero las mismas fuentes indican que podrían ser autoras de un posible encubrimiento.

UNA FAMILIA DESTROZADA

En la tarde del miércoles, en el tanatorio del Cementerio de Torrero (Zaragoza), la familia se encontraba destrozada. Según el entorno más cercano de la familia de Víctor Láinez, “no quieren hacer ninguna declaración a la prensa porque están rotos por dentro“.

El fallecido Víctor Láinez, en una foto familiar / Cedida

La investigación, más allá de las informaciones conocidas, está pendiente del resultado definitivo de la autopsia que determinará cómo y con qué fue golpeada la víctima, pero el abogado ha confirmado a los periodistas en el tanatorio que los médicos atendieron a Laínez por “un fuerte traumatismo que provocó unos coágulos“.

La familia de Víctor Láinez organizará mañana el entierro en una ceremonia privada e íntima en Litago (Zaragoza), el pueblo de los padres de la víctima, y el viernes ya podrán acceder al expediente del caso para continuar preparando la acusación de un juicio que podría alargarse cerca de año y medio.

Mientras tanto, el abogado de la familia – Juan Carlos Macarrón- pedirá que se le impute los delitos de asesinato y de odio, en vez del de homicidio, porque considera que existe “alevosía” en la agresión. Es decir, defiende el letrado que se trata de “un ataque sorpresivo con un instrumento contundente y en una parte vital”.

Por otro lado, confía en que Rodrigo Lanza permanezca en prisión provisional, ya que lo más seguro, ha dicho, es que el fiscal la solicite y el juez la conceda.

Según ha podido saber este periódico, mañana se realizará una concentración en la Plaza del Pilar de Zaragoza para guardar un minuto de silencio, y colocar una vela en memoria de Víctor Láinez.