Miércoles, 19 de Septiembre de 2018

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha aterrizado en Zaragoza para marcar las líneas estratégicas de su partido. Así como para deslizar una crítica feroz a los partidos independentistas por no saber conformar un gobierno en Cataluña, junto a su insistente intención separatista.

En un desayuno informativo, organizado por Heraldo de Aragón y el Círculo Aragonés de Economía, Rivera ha hecho mención en su intervención a los grandes retos que debe afrontar España si quiere mantener el ritmo de los países más avanzados del mundo.


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“Es el hombre de moda”, decía el director de Heraldo de Aragón, Mikel Iturbe, en el inicio de su presentación ante los más de 100 invitados. Y es que, Albert Rivera, vive el momento más dulce desde su irrupción en el panorama nacional.

LAS IDEAS DE RIVERA

El líder naranja ha enfatizado su discurso en tres ejes que considera primordiales. La apuesta por la clase media y trabajadora, la regeneración democrática y la educación.

En el primer punto de su discurso, entiende Rivera que mediante una bajada de impuestos, la apuesta por los autónomos e incluso la inversión en la innovación empresarial terminaría fortaleciendo al sector más importante de España -la clase media- haciéndola partícipe del futuro del país.

Albert Rivera, durante su intervención / Cs

Por otro lado, la bandera de la regeneración política y democrática que iza Ciudadanos es palanca del cambio político que reclama Rivera en los próximos años. Una Justicia independiente alejada de la política, una ley electoral justa -involucrando a las personas y no a los territorios- o el fin de los privilegios políticos -aforamientos, prebendas, etc-.

Y el tercer eje del proyecto que ha explicado es la educación. La cual debe servir para alimentar el espíritu de la economía, ha dicho, al ser la formación el sustrato principal de un buen encaje laboral en el futuro. Rivera ha querido lanzar un mensaje a la manipulación histórica de los separatistas -especialmente sobre la Corona de Aragón-.

Albert Rivera entiende que la Alta Inspección del Estado debe preocuparse por lo que se enseña en las aulas de los colegios. “¿No tiene un país derecho a preocuparse el qué se estudia en sus aulas?, ha enfatizado.

LOS PROBLEMAS DE ARAGÓN

Albert Rivera ha centrado parte de su discurso en los problemas que atraviesa la comunidad aragonesa en los últimos meses. En primer lugar, ha hecho mención expresa a la situación de la factoría de Figueruelas -del grupo PSA-Opel- tras la aprobación en referéndum por los trabajadores de un nuevo convenio colectivo.

Entiende Rivera que “las renuncias a derechos laborales, como han tenido que asumir los trabajadores de Opel España, no son el modelo a seguir en España“. Para el líder de Ciudadanos, que España sea atractiva no tiene que ver solo con la negociación colectiva, sino con los impuestos y la legislación.


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“Ojalá Opel continúe y mucho tiempo en España, porque es un motor, sin duda, económico” de Aragón y del país y, a su juicio, no se puede esperar que una empresa decida en su consejo de administración si se queda o se va, sino que hay que poner los instrumentos para que se quieran instalar en Zaragoza o Aragón si ven la oportunidad y si no las “machacan a impuestos”, ha explicado.

En relación a los impuestos autonómicos, Rivera ha pedido al presidente aragonés Javier Lambán la supresión del Impuesto de Sucesiones, lo que ha levantado aplausos entre el público presente. “El impuesto de Sucesiones es obsoleto y hay que suprimirlo. Es inútil la batalla entre comunidades”, ha rematado Rivera.

En cuanto a la financiación autonómica, ha explicado que el modelo que defiende Ciudadanos es una caja común, frente a los cuatro fondos actuales de un modelo que genera una batalla permanente entre las comunidades y el Estado y que es “poco transparente”.

El objetivo de esa caja común sería garantizar la educación, la sanidad y la dependencia, y si una comunidad autónoma quiere tener policía autonómica, televisiones públicas u otras instituciones, que se las pague por su cuenta. “A lo hora de repartir el dinero aquí no puede haber privilegios“, ha defendido el líder de Ciudadanos.

En cuanto al Plan Hidrológico Nacional y al trasvase del Ebro, Rivera ha reclamado la mesa del agua que forma parte del acuerdo de investidura de Mariano Rajoy, y el Gobierno tiene la obligación de proponer un modelo que tenga en cuenta “la necesidad de agua para todos pero también garantizar los caudales ecológicos“.

El debate futuro, en su opinión, no van a ser los trasvases, sino cómo se saca agua de las desaladoras o cómo se mejoran los riegos en las zonas más deficitarias.

“EL TIEMPO DE LA CONSTITUCIÓN”

Albert Rivera también ha dedicado un tiempo de su intervención al monotema político. El líder de Ciudadanos ha exigido al expresidente Carles Puigdemont -fugado de la Justicia en Bruselas- que “pare de hacer el indio“, que vuelva a la realidad y deje que gobierne Cataluña un presidente que cumpla las leyes porque su tiempo “se agotó” y ahora toca “el tiempo de la Constitución“.

El líder de Ciudadanos se ha mostrado satisfecho porque se ha demostrado que el “golpe de Estado que nos han dado” se ha frenado “con la ley y con la democracia, y con los españoles, detrás y al lado”.

“La fortaleza del constitucionalismo español, a pesar de nuestras legítimas discrepancias, se ha demostrado como una buena noticia”, ha señalado Rivera, quien no obstante ha hecho hincapié en que con una ley electoral “justa” hoy se hablaría de un Gobierno de Inés Arrimadas y no del “show” de Puigdemont, “un tipo que ha huido de la justicia, con cinco delitos a sus espaldas”.

Javier Lambán con Albert Rivera en el Pignatelli, junto a la portavoz de Cs en Aragón Susana Gaspar / Cs

El líder naranja ha cerrado su agenda institucional con una reunión en el Edificio Pignatelli con el presidente de Aragón, Javier Lambán, para poder charlar sobre los asuntos políticos que conciernen a la comunidad aragonesa.

En dicha reunión, según fuentes de Ciudadanos, Albert Rivera le ha mostrado su preocupación por la alta tasa impositiva que vive la comunidad aragonesa, especialmente con el impuesto de Sucesiones.