Martes, 25 de Septiembre de 2018

Las palabras se las lleva el viento. Son nuestros hechos los que nos definen de verdad, los que descubren de forma palmaria lo que en verdad creemos y defendemos. Por eso, Zaragoza en Común ya no puede engañar a nadie más allá de sus partidarios más fanatizados.

¿Alguien puede creerse ahora su discurso de cambio democratizador, de participación, de transparencia, después del golpe institucional a la democracia ejercido este pasado viernes por Pedro Santisteve y su equipo de gobierno al más puro estilo bolivariano?


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Es imposible. Queda claro lo que ZEC -es decir, la suma de Podemos e Izquierda Unida más algunos partidos minúsculos e hiper radicales- entiende por democracia: ejercer el abuso de poder y el autoritarismo para poder hacer lo que desea a pesar de no tener mayoría.

Es importante recordar que las últimas elecciones locales las ganó el Partido Popular. Zaragoza en Común no llegó ni al 25% de los votos y si gobierna es porque el PSOE prefirió darle la alcaldía antes que estudiar el acuerdo, extraordinariamente generoso, que le ofreció mi grupo municipal a los socialistas.

“Queda claro lo que ZEC entiende por democracia: ejercer el abuso de poder y el autoritarismo para poder hacer lo que desea a pesar de no tener mayoría”

A partir de ahí, Santisteve tenía dos posibilidades, negociar y buscar apoyos para sacar adelante sus proyectos o intentar el imposible de hacerlo desde una minoría de 9 concejales de 31.

Lo sensato y lo cuerdo era lo primero, pero la sensatez y la cordura no son cualidades de las que ZEC ande sobrado.

Así pues, escogieron el peor camino: no negociar y actuar como si poseyeran una mayoría que las urnas no les habían concedido.

El resultado ha sido un fracaso político en toda regla y una sarta de ridículos mediáticos incomparable porque, afortunadamente, las reglas y los usos de la democracia les impedían hacer lo que les viniera en gana.

Pedro Santisteve, alcalde de Zaragoza / AZ

Pues bien, puesto que no están dispuestos a aceptar esas normas y usos -que tanto esfuerzos nos han costado a los españoles conseguir- Santisteve y los suyos han decidido cortar por lo sano dinamitando todos los acuerdos y prácticas democráticos del Ayuntamiento.

Para, usando torticera y abusivamente la nueva Ley de Capitalidad, arrogarse el poder omnímodo en las sociedades municipales al minimizar en las mismas la representación de la oposición hasta lo testimonial.

Su objetivo es hacer a su antojo todo aquello que no han podido hacer porque se lo impedían las mayorías elegidas en las urnas. Es la máxima propia de cualquier régimen de corte dictatorial que pretenda camuflarse con elecciones: que el pueblo vote, que si el resultado no me viene bien ya haré luego lo que sea preciso para hacer lo que me dé la gana.

“El resultado del Gobierno de ZEC ha sido un fracaso político en toda regla y una sarta de ridículos mediáticos incomparable”

Soy joven, y en toda mi vida no había visto semejante talante antidemocrático y autoritario. Lo importante después de este cruce del Rubicón que ha dado ZEC es la respuesta que ofrezcamos desde la oposición.

No será fácil, pues existen muchos condicionantes en los otros partidos de izquierda, especialmente el interés esencial de Lambán por conservar la presidencia de la DGA a costa de lo que sea.

Pero ojalá que en el ayuntamiento seamos capaces de dar ejemplo en esta singular ocasión y sepamos enfrentarnos a semejante tropelía desde la unidad de quienes quieren defender la democracia, el respeto y la convivencia.