Jueves, 19 de Julio de 2018

Iberfoil Aragón, empresa de laminación de hoja fina de aluminio del Grupo Alibérico ubicada en Sabiñánigo (Huesca), inauguró ayer la ampliación de la planta que, tras una inversión de 15 millones de euros, le permitirá triplicar su capacidad de producción.

Esta ampliación, que se puso en marcha en enero, ha permitido crear 100 puestos de trabajo directos y 250 indirectos.

A la inauguración asistieron presidente de Aragón, Javier Lambán, el presidente del Grupo Alibérico y de Iberfoil, Clemente González Soler, y la directora general de la fábrica, Aurora Rodríguez, así como el alcalde de Sabiñánigo, Jesús Lasierra.

Gracias a un nuevo laminador en frío, según la empresa el mayor y más moderno construido en España para bobinas de aluminio, Iberfoil elevará su capacidad de producción hasta las 60.000 toneladas anuales -actualmente se sitúa en 20.000- y verá ampliada su gama de productos, lo que le permitirá desembarcar en nuevos mercados.

Iberfoil compró los activos (terrenos, naves y maquinaria) de la antigua Inasa, con la fábrica parada y sin personal, a mediados de 2014, y en sólo tres años y medio ha conseguido levantar la producción y generar más de 100 puestos de trabajo indefinidos, además de 250 indirectos en la propia Sabiñánigo y su comarca.

Actualmente, la fábrica trabaja 24 horas al día, durante los siete días de la semana y en cinco turnos de trabajo.

La ampliación de la fábrica de Iberfoil ha supuesto una inversión de 15 millones de euros y se ha desarrollado a lo largo de los ejercicios 2016 y 2017.

El elemento principal de la nueva línea de producción de Iberfoil lo constituye el nuevo laminador en frío, bautizado con el nombre de “Edelweiss“, que ha sido suministrado por la compañía RDI-Fagor, tiene un ancho de 1.750 milímetros y es la mayor máquina industrial dentro su categoría que existe en España.

Junto con el nuevo laminador se ha montado una línea de corte longitudinal que opera a una velocidad de 250 metros/minuto; dos grandes hornos de recocido de hasta 50 toneladas cada uno para el tratamiento térmico del aluminio y una rectificadora.

Asimismo, se ha llevado a cabo una ampliación de las actuales naves, así como la instalación de equipos auxiliares eléctricos y electrónicos, de aire comprimido, agua refrigerante y servicios contra incendios.

Iberfoil cerró 2017 con una facturación de 42,48 millones de euros y una plantilla de 111 personas. Actualmente, el 65 % de la producción de hoja fina que sale de la planta de Sabiñánigo se dirige a la exportación y es empleada por multinacionales de los sectores de alimentación y farmacia en más de veinte países para sus soluciones de envase y embalaje.

“En poco más de tres años y medio hemos consolidado una marca industrial, Iberfoil Aragón, con fuerte presencia y proyección internacional”, añadió el presidente de la empresa, quien subrayó que “apostar y apoyar a la industria es una garantía de desarrollo económico y social para los territorios”.

Iberfoil Aragón forma parte de Alibérico, que opera en los sectores de envase y embalaje, edificación, tratamiento de superficies, transporte, industria y energías renovables, está integrado por 35 sociedades con 17 fábricas en 4 continentes (diez de ellas en España), en su conjunto emplea a 1.200 personas y sus productos se venden en 76 países de los 5 continentes.