Martes, 25 de Septiembre de 2018

El titular del Juzgado de lo Penal nº 2 de Zaragoza ha condenado a penas que suman 4 años de prisión al hombre que atropelló mortalmente a dos ciclistas que circulaban por la carretera N-330 en el término municipal de la localidad zaragozana de Botorrita.

El tribunal responsabiliza al acusado, Leoncio M.P., de un delito contra la seguridad vial en concurso con dos de homicidio por imprudencia grave y le condena, además, a ser privado de su derecho a conducir durante 6 años y a que se le incluya en el registro de conductores infractores de la Dirección General de Tráfico.


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Además de las indemnizaciones pagadas ya por la aseguradora, la sentencia obliga al acusado a abonar a las familias de los dos fallecidos cantidades pendientes de 25.956 y 7.833 euros.

LOS HECHOS

Sobre las 09,50 horas del 21 de agosto de 2016, el encausado atropelló a dos ciclistas que circulaban correctamente por la calzada y no frenó hasta 110 metros después del lugar donde se produjo el impacto.

El magistrado considera probado que el alcohol ingerido por el acusado durante la noche y la madrugada anterior en locales de ocio de Zaragoza había mermado “profundamente” sus facultades psicofísicas”, y limitado “gravemente” su capacidad de conducir.

Destaca, asimismo, que otros testigos vieron previamente al acusado, con una detención en 2000 por conducción bajo los efectos del alcohol, desplazarse de un carril a otro de la calzada e, incluso, destrozar una baliza de protección de una empresa de mantenimiento vial.

El magistrado descarta que el encausado se hubiera equivocado de carretera y fuera despistado, y opina que “en realidad iba tan influido por el alcohol que desde que cogió el turismo se equivocó de camino y condujo de una forma anómala y errática hasta que se produjo el fatal atropello”.


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Subraya que el atropello se produjo por la “exclusiva culpa” del acusado, a quien no aprecia una atenuante de reparación del daño ya que las indemnizaciones fueron pagadas cuatro días antes de la celebración del juicio y, además, no hubo asunción de responsabilidad por estos hechos.

Según el tribunal, el acusado “condujo de forma peligrosa hasta el punto de que otros conductores prefirieron no adelantarle, que sufrió un pequeño accidente, y que pese a darse cuenta de ese primer choque, optó por seguir conduciendo, en definitiva por una gravísima negligencia