Domingo, 23 de Septiembre de 2018

Que nadie se lleve a engaño: PSOE y Ciudadanos no suman escaños suficientes para sacar adelante la iniciativa -sorprendente, pero no inesperada- del Gobierno de Javier Lambán de llevar prácticamente a cero el impuesto de sucesiones en aquellas herencias que no superen los 500.000 euros.

El acuerdo lo rechazan PP y PAR, que lo consideran insuficiente, y por supuesto la izquierda, que bajo ningún concepto quiere renunciar a esos 40 millones del ala, que las arcas públicas dejarán de ingresar si esta rebaja fiscal llegara a ver la luz.

Podemos, IU y CHA acusan al presidente de haber ido a su bola en este asunto.

Especialmente molestos y dolidos, como es natural, andan los socios de Chunta Aragonesista, que por primera vez en la legislatura se sitúan totalmente al margen de la acción del Ejecutivo.


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Pío, pío, que yo no he sido, vuelve a trinar José Luis Soro, que ya marcó distancias el pasado 23 de Abril, al no aplaudir el discurso institucional de su jefe (no lo es en las Cortes, pero sí en el Pignatelli).

“Podemos, IU y CHA acusan al presidente Lambán de haber ido a su bola en este asunto”

En cualquier caso, que las autodenominadas fuerzas progresistas se opongan a un drástico recorte del impuesto de marras resulta del todo coherente; sorprende sin embargo la actitud del Partido Popular, que hace apenas cuatro días presentaba a bombo y platillo en Zaragoza sus propuestas en materia fiscal, incluyendo precisamente como gran pieza a abatir el polémico sablazo que te endiñan por el mero hecho de heredar.

Dicen los populares que esta rebaja es electoralista, lo cual a mi entender es baladí; al fin y al cabo, si uno considera que algo es bueno para los contribuyentes, lo de menos debería ser que la propuesta parta de otros.

Con todo, no hace falta ser un lince para darse cuenta de que, efectivamente, estamos ante un claro movimiento en clave de estrategia política y electoral -más que electoralista- pensando ya en el futuro a corto plazo.

Basta con reparar en que, a pesar de que la competencia para bajar o subir impuestos es en primera instancia del Gobierno, ha sido Ciudadanos quien ha lanzado la buena nueva, con el fin de colgarse la medallita.

“No hace falta ser un lince para darse cuenta de que estamos ante un claro movimiento en clave de estrategia política y electoral”

Y digo medallita y no medalla, porque lo que procede con ese impuesto es abolirlo en su totalidad -sin límites, ni condiciones- en la medida en que se trata de un atraco injustificable, que te obliga a pagar -tengas o no liquidez para hacerlo- si pretendes heredar aquellos bienes por los que ya tributaron tus padres, y no poco, a lo largo de su vida.

Resumiendo, pase lo que pase, lo que queda claro es que lo de las sucesiones acarrea ya las primeras secesiones por la izquierda, donde Javier Lambán, movido por su pragmatismo e interés, ya hace ‘probatinas’ de pincel en la paleta de colores, no vaya a ser que lo que se lleve la próxima temporada sean tonos más suaves, como los que resultan de mezclar rojo con naranja, en vez de con morado.