Miércoles, 26 de Septiembre de 2018

Su Santidad Pio XII declaró que la Biblia goza del don de la inerrancia (no se equivoca).

Esto no quiere decir que hagamos una interpretación literal como los Testigos de Jehová que, los pobres, no tienen actitudes ni aptitudes inteligentes.

El mismo Papa dijo que en la Biblia coexisten géneros literarios diversos. Esto es un versículo del Eclesiastés, libro de la Biblia, no rapero famoso.


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Así pues, dando por cierto el don citado, no interpretándolo de manera literal y decantándome por Forrest Gump (“Tonto es el que dice tonterías”) y no por José Mota (“Tú eres tonto del tó y pa siempre”), hay que concluir:

A lo largo del día escucharemos siempre, de modo inevitable, muchas tontadas. No hay que enfadarse. Además el que más tontadas dice suele ser el que está más guapo callado.

Todos podemos decir tontadas. No hay ‘Tonto Objetivos’.

A cada persona se le ha de juzgar por sus hechos. Toda persona tiene un porcentaje de acierto, nadie es tonto al 100%, ni Quim Torra, y eso que lo intenta. Nadie es listo al 100% y el que se lo crea va mal. Bien en camino de ser un cretino pero mal en todo lo demás.

Hay que asumir que la política está en manos de gente poco preparada, muy necesitada de halagos, y propensa a la tontería.

En ese clima nació y se desarrolla lo ‘políticamente correcto’, algo que te impide decir según qué cosas que no sea lo que piensa la corriente dominante en la población.

Por ejemplo, hace tiempo hay una campaña destinada a demostrar que la II República era un escenario idílico de democracia, paz y amor, hasta que llegó, sin sospecharlo, el cruel, sin sentido y fascista Golpe de Estado de Franco.


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El que piense o diga lo contrario es un facha. O sea que pensamiento único.

Hace poco una simpatizante podemita me abogaba por la democracia real, es decir, que votaran los que supieran.

¿Y quiénes son esos? ¿Y quién decide? Sufragio capacitario, lo que ella no sabía es que ya en el s.XIX se habían desechado todas las teorías, incluso más inteligentes, sobre este tipo de sufragio.

También ayer, una persona abogaba por la tesis electoral de Ciudadanos, un hombre un voto, lo malo es que no había pensado qué hacer con zonas despobladas como Teruel.

La cuestión es que alguien diga algo, mínimamente llamativo, los medios de marketing que le apoyan, y una población poco ilustrada, harán el resto.


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Hay que pensar más y hablar menos, y hay que ser muy consciente de la formación que tiene uno para opinar en materias que uno no sabe.

Ahora bien, otra cosa es votar, cada cual tiene su interés, no debe haber restricciones al voto, toda democracia con apellidos las suele poner.