Beamonte apura la decisión del PP de Aragón para decantar el voto en un único candidato - HOY ARAGÓN
Domingo, 19 de Agosto de 2018

El teléfono de los compromisarios que decidirán el futuro líder del PP está que echa humo. Todas las provincias esperan con tensión el inicio del Congreso del PP que marcará un nuevo tiempo político en las filas de los populares.

Por el momento, los dos candidatos en la terna, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado, aglutinan numerosos apoyos en la militancia. Eso sí, ambos candidatos se ven ganadores.

Sin embargo, el reloj corre en contra de las comunidades -o sus líderes políticos- que todavía no han apostado públicamente por una de las dos candidaturas. El apoyo expreso de los presidentes autonómicos o provinciales, o destacados dirigentes territoriales, es un chute de confianza en ambas candidaturas.

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Es el caso de la comunidad aragonesa. En ésta, tan sólo unos pocos apoyos, e incluso alguno con timidez, han reafirmado su posición en favor de Sáenz de Santamaría o Casado.

Por ejemplo, es conocido el apoyo de la exalcaldesa de Huesca, Ana Alós por la candidatura de Sáenz de Santamaría, así como el oscense Roberto Bermúdez de Castro. O la apuesta pública de los populares Mario Garcés, Ramón Celma y Pedro Navarro por el candidato Pablo Casado.

Sin embargo, los principales líderes territoriales en Aragón mantienen un tenso silencio que empieza a inquietar a los compromisarios aragoneses. Y por extensión, a la militancia popular.

LA IMPORTANCIA DE ARAGÓN

Según afirman las dos candidaturas en liza, unos pocos votos pueden decantar la balanza en favor de uno u otro candidato. Y por ello, las comunidades que, por costumbre, menos peso tienen en el aparato orgánico o en las decisiones vitales cobran especial importancia.

Aragón apenas aporta el 3% de los compromisarios al cónclave nacional. Es decir, 117 aragoneses de los 3.082 populares que votarán el sábado.

Y de los compromisarios con más relevancia, entre ellos Luis María Beamonte -presidente autonómico-, Javier Campoy -presidente del PP Zaragoza-, José Antonio Lagüens -presidente del PP Huesca-, o Mar Vaquero -número 2 del PP de Aragón-,  se desconoce si apostarán explícitamente por una de las dos candidaturas. El líder del PP de Teruel, Joaquín Juste, apoyó públicamente a Pablo Casado, en declaraciones a los periodistas.

En un principio, según fuentes internas del PP de Aragón, en el día de hoy durante el Comité de Dirección autonómico -el máximo órgano interno- se tomará “una posición sólida” como estructura regional. La neutralidad mantenida hasta el momento se romperá para decantar al partido en una única candidatura.

Sin embargo, apuntan, se mantendrá la libertad de voto de cada uno de los compromisarios aragoneses, tal y como reafirmó el líder del PP de Aragón, hace pocos días.

EL APOYO DE BEAMONTE

Una de las incógnitas en el día de hoy, pese a la decisión conjunta del Comité de Dirección por apoyar una candidatura, será si el presidente autonómico expresa un apoyo firme por el candidato elegido. En caso de hacerlo, sería posicionarse de manera rotunda por uno de los dos candidatos. Y por tanto, correr el riesgo de apoyar a una candidatura que puede ser la derrotada.

Durante el Comité de Dirección, según confirman varios miembros de éste, habrá un debate abierto con multitud de opiniones. El entorno de los dos presidentes de Huesca y Teruel dan por hecho que en ambas provincias el más votado -como en la primera vuelta- será Pablo Casado.

Por el contrario, en la provincia de Zaragoza surgen dudas por la aparente neutralidad de su presidente Javier Campoy. En la primera vuelta, la más votada fue María Dolores de Cospedal.


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Distintos compromisarios de la provincia de Zaragoza, consultados por este periódico, esperan un movimiento de su presidente, o del líder regional Luis María Beamonte, por una de las dos candidaturas. Principalmente, aseguran, por mantener la unidad de criterio en la provincia.

Otros dirigentes, favorables a la candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría, esperan que Luis María Beamonte -o su séquito- mantenga la neutralidad mantenida, al menos públicamente.