Viernes, 21 de Septiembre de 2018

El régimen cubano parece apostar por una cierta apertura desde la desaparición de la figura política de Fidel Castro y la llegada al poder de su hermano Raúl. Puede que de cara a la galería, aunque bien es verdad que vivir de espaldas a la realidad, y de ello ya saben en la isla tras la desaparición de la URSS, resulta muy complicado en un mundo tan interconectado.

Las relaciones también se ven afectadas con su primer enemigo, Estados Unidos (EEUU), bajo la administración Obama se ha producido uno de los mayores acercamientos entre las dos partes.

Los resultados de esta nueva realidad se van amplificado a otros campos, -dentro de la realidad política que vive la isla-, donde se produce una mayor presencia en la acción económica, cultural, comercial, inversora por aquellos que pueden ver en la isla un nuevo escenario donde actuar en muy diferentes sectores.


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En el caso aragonés, conlleva una buena oportunidad en ámbitos como las actividades empresariales en sectores agroindustrial, biotecnológico, industria de envases y embalajes, industria ligera y turismo, así otros que pueden permitir una mayor diversificación de nuestra acción exterior inversora de Aragón.

Pero los pasos de esta apertura siguen siendo marcados por el poder político de la isla, en esta año 2018, en el mes de abril, el líder cubano Raúl Castro dejaba el poder y daba paso a una nueva generación que ya no son los protagonistas de la Revolución cubana.

Y que bajo el liderazgo de su nuevo presidente Miguel Díaz-Canel busca un nuevo impulso económico e inversor para la isla, ante las especiales condiciones diplomáticas existentes en estos momentos.

Para ello, se va a proceder a la reforma de la propia Constitución de 1976, donde se aceptará el término propiedad privada, y desaparecerá el término comunismo siendo sustituido por el de socialismo.

El objetivo es mantener un modelo político basado en el apoyo del partido comunista cubano, pero permitiendo en la esfera económica la apertura económica suficiente a la inversión directa extranjera siguiendo en cierta forma el ejemplo de otras naciones donde esta fórmula ha resultado ser un verdadero éxito.


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En esta línea, la acción exterior aragonesa tiene donde mostrar un gran interés como son los sectores agroindustrial, biotecnológico, infraestructuras y energías renovables, y, sobre todo, la clara apuesta cubana por la creación de la denominada Zona Especial de Desarrollo de Mariel -situada a 45 kilómetros de la Habana, es un espacio de alrededor de 466 kilómetros cuadrados-. Por cierto, cuestión en la que insistió el embajador cubano en su visita del pasado mes de abril a Aragón.

Recalcar que España es, en estos momentos, el segundo socio comercial de la isla por detrás de China, y eso le permite contar con una posición privilegiada a la hora de proyectar su acción estratégica para las necesarias inversiones a la isla.

También, las relaciones diplomáticas son excelentes y los vínculos históricos y sentimentales son muy profundos, cuestión que tiene siempre un gran valor entre las dos partes.

Como bien he señalado antes, en la última visita del embajador de Cuba a Aragón, no solo se reflejó la buena sintonía, sino el interés mutuo por mejorar e incrementar la participación comercial o financiera entre las partes.

El embajador tuvo un gran interés en que los empresarios aragoneses conocieran el proyecto de Mariel, al que he hecho mención.

A su vez, los empresarios aragoneses solicitaron mejorar los niveles de seguridad jurídica así como lograr de la mano del embajador un mejor conocimiento de la realidad de la isla.

Aragón, desde 2010, ha incrementado su inversión en Cuba, ha pasado de una inversión de 22 millones de euros a los cerca de 45 millones de euros en 2017; en el conjunto inversor aragonés es solo un 0,37% en el extranjero.

Las posibilidad de expansión y mejora de la marca Aragón en la isla son enormes. Siempre vinculados a la evolución diplomática entre EEUU y Cuba, algo que desde la anterior administración ha cambiado para mejor.

La estabilidad de esta nueva realidad puede permitir una mejor presencia de nuestra realidad no solo económica, financiera, sino también educacional, cultural y sentimental en Cuba por parte de Aragón, y generar una nueva expectativa de expansión.

*Fernando Martín Cubel es licenciado en Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad de Zaragoza, con formación en master de Relaciones Internacionales por la Fundación Ortega y Gasset.