Martes, 23 de Octubre de 2018

Boquiabiertas, sí. Así nos quedamos cuando al acceder a una tienda podemos contemplar un jardín en el interior, una fuente con chorros gigantes de agua, decoración floral, juegos de luces y colores, o directamente un espacio con bonitos sillones y decoración tan acogedora que te hace sentir incluso más a gusto que en el salón de tu propia casa.

Las tiendas de moda, apuestan hoy en día por un nuevo concepto de espacio donde la decoración, la forma de exponer los productos y el trato al cliente son el eje principal sobre el que giran las ventas. Es lo que en lenguaje anglosajón se denomina visual merchandising.

Hoy en día ir de compras es algo más que adquirir un artículo. El modelo tradicional de comercio donde se aglutinaba el mayor número de producto en el menor espacio posible ha quedado relegado a los bazares orientales y ha caducado para las nuevas generaciones de consumidores (y no tan nuevas).

Dicen que es en las épocas de crisis cuando la creatividad e imaginación alcanzan sus niveles máximos. En el caso de las tiendas de moda la crisis les ha conducido a una transformación, un giro de estrategias donde el consumidor es el eje principal y entorno a él se crean todo tipo de espacios, productos y experiencias que le permiten sentirse especial, o al menos profundamente satisfecho.

La crisis les ha conducido a una transformación, un giro de estrategias donde el consumidor es el eje principal

El visual merchandising ha adquirido mucho protagonismo en el ámbito comercial, y se ha convertido en uno de los motivos principales que invitan al consumidor a entrar a una tienda. Todo está calculado, la localización o la manera de presentar el producto en tienda, el diseño de los muebles o la decoración del espacio, hacen que el producto destaque y atraiga al consumidor, creando así una historia que destaca los beneficios y el uso de un producto en particular.

La razón más importante del uso de esta práctica es la inspiración del consumidor y/o comprador. Se persigue exhibir un producto llamando la atención, de manera que el consumidor busque no sólo comprar lo que necesita, si no también comprar lo que le parece atractivo, asegurando un incremento de las ventas y mayor fidelización.

MODA VANGUARDISTA, EN ZARAGOZA

En el último año, Zaragoza también se ha sumado a la moda de este tipo de establecimientos. Caminando por las céntricas calles de la ciudad encontramos tiendas que abrieron sus puertas en este último año.

Saint Mara (Calle Madre Vedruna, 8), en ella destacan sus espacios blancos y diáfanos rodeados de espejos, que reflejan selectas prendas de exclusivas marcas norteamericanas.

Saint Mara, rodearte de espejos y espacios en blanco – Patricia Gabás

Una cristalera acapara el protagonismo en el centro de la tienda, separando un espacio donde dos sillones de anea invitan a relajarse en mitad de una estresante tarde de shopping.

Zaragoza también se ha sumado a la moda de este tipo de establecimientos

BeeLion (Calle Madre Vedruna, 5), acaba de aterrizar en Zaragoza y es una de esas tiendas que te dejan boquiabierto. Posee un estilo ecléctico-kitsch, fruto del buen gusto con el que ha sido diseñada. Enormes espejos, lámparas de diseño, un colorido papel de flamencos, atractivos mensajes con luces de neón, aires marineros o incluso un mostrador que nos recuerda a la barra de un bar, no le falta detalle.

Bee Lion, buen gusto y mensajes con luces de neón – Patricia Gabás

Tequila Sunset (Calle Espoz y Mina, 14) comenzó siendo una tienda online pero el éxito les llevó a abrir en octubre un espacio de venta en contacto con sus clientes en el casco antiguo de Zaragoza. Sus colores neutros están en perfecta sintonía con el producto.

Tequila Sunset, fruto del éxito online – Patricia Gabás

En sus paredes se mezclan el blanco y el cemento con la calidez de la madera y el verde de las plantas que invaden el local. Inspirándose en el estilo nórdico con toques de influencia asiática, ellos mismos han diseñado y construido el mobiliario de la tienda.

Líneas muy limpias que transmiten tranquilidad e invitan a la compra de sus exclusivas marcas europeas de ropa y complementos.

Vorne, tienda y laboratorio de diseño – Patricia Gabás

Vorne Store & Lab. (Plaza San Pedro Nolasco, 2). Se definen como store&lab (tienda y laboratorio de diseño). En este espacio puedes comprar ropa, complementos y decoración de jóvenes diseñadores nacionales. Lo que resulta más atractivo y novedoso en Vorne es la integración del taller de confección en la decoración, allí se fabrican algunas prendas con marca propia de venta en la tienda. Si vas, no podrás evitar pasar un rato viendo como sus creadores cortan sus patrones y confeccionan sus diseños. En todos los rincones se respira aire nórdico con un visual muy mimado.

Todos estos establecimientos tienen algo en común, una atención al cliente excepcional, dependientes (staff) jóvenes con buena imagen; propietarios emprendedores que beben de las influencias más vanguardistas de capitales europeas como Berlín o Londres; una decoración y presentación de producto exquisitas en línea con el espíritu de los productos que comercializan y la identidad y valores de su establecimiento.

Acceder a este tipo de tiendas es sumergirte en un universo donde tú eres el protagonista. Espacios en el centro de Zaragoza que hacen sentirte parte de una gran metrópoli moderna, que nada tiene que envidiar a Madrid, Barcelona o, para ir más lejos, a Nueva York.

Teresa Villar y Pat Gabás / @dos.two.due