Sabado, 20 de Octubre de 2018

Francisco de Goya nunca se imaginó ser parte del cuadro del presunto mayor caso de corrupción de Aragón: el Caso Plaza. Pero así es. El retrato de Luis María de Borbón y Vallabriga, pintado por el genio zaragozano Francisco de Goya y Lucientes, forma parte de la investigación judicial de una de las piezas del macrocaso Plaza, el conocido como Caso Saqueo.

La presencia del cuadro de Goya en el Caso Plaza saltó a los medios de comunicación hace tres años, cuando el óleo, adquirido por la Fundación Plaza, se incorporó a la investigación de todo el entramado por parte de la Justicia. Tras la compra por la Fundación Plaza, el 14 de diciembre de 2006, se incorporó al patrimonio público, como depósito, en el Museo de Zaragoza el 24 de abril de 2007.

Ahora, de manera temporal podrá ser contemplado por el público durante el Día Internacional de los Museos en la colección del Museo Goya (Colección Ibercaja – Museo Camón Aznar) de Zaragoza. El cuadro es un retrato infantil, realizado en óleo sobre lienzo, que el artista aragonés pintó por encargo del infante Luis de Borbón. El retrato del genio zaragozano se colocará en la sala principal del Museo Goya y se exhibirá junto con el resto de las obras del pintor que integran la colección permanente de la entidad.

LA HISTORIA

El Gobierno de Aragón presidido por Marcelino Iglesias (PSOE) se gastó cerca de 23 millones de euros entre el año 2006 y 2008 en la compra de obras de arte en manos de colecciones privadas. Y cuyo valor, según detallaron tasadores y expertos, estaba “muy por encima del valor de mercado“.

Sin embargo, la pieza grande del capricho sibarita del Gobierno de Aragón fue el retrato de “Luis María de Borbón y Vallabriga”, de Francisco de Goya, adquirido por 10 millones de euros. Según los expertos consultados en aquel momento, no debería haber superado los dos millones de euros. La Fundación Plaza no tardo ni seis días, después de su constitución, en comprar el retrato de Goya por 10 millones de euros, según publicó El Periodico de Aragón.

Desde abril del 2008, el lienzo cuelga en las paredes del Museo de Zaragoza después de haber pasado por numerosas sedes, siempre en manos privadas, y tras haber sido sometido a un proceso de limpieza en el Museo del Prado.

La obra fue encargada por el infante Luis de Borbón a Goya en el año 1783 y permaneció en el Palacio de la Mosquera, en Arenas de San Pedro (Ávila), hasta su muerte en 1785, momento en el que se trasladó al Palacio de Boadilla del Monte (Madrid).

Tras el inventario de la testamentaría, en 1797, el retrato pasó a la viuda del infante, María Teresa de Vallabriga, y le acompañó en su vuelta a Zaragoza. El retrato estuvo en la casa del infante, situada en el Coso zaragozano, entre 1797 y 1820.

A la muerte de María Teresa Villabriga -en 1820-, el cuadro volvió a Boadilla del Monte (Madrid), siguiendo su voluntad testamentaria y transmitiéndose a su descendencia hasta la última propietaria, en el año 1943, María del Rosario Ignacia Álvarez de Toledo Ruspoli, que lo mantuvo, con paréntesis en Dublín (1947- 1954) y en Berna (1954-1961), en su residencia de la Calle Barquillo de Madrid hasta el año 2006.

El capítulo final viene marcado por su adquisición por la Fundación PLAZA el 14 de diciembre de 2006 y su incorporación al patrimonio público, como depósito, en el Museo de Zaragoza el 24 de abril de 2007.