Martes, 11 de Diciembre de 2018

El Real Zaragoza logró en Montilivi la salvación matemática al empatar a cero ante el Girona. Un punto para ambos equipos que les permitió lograr sus respectivos objetivos. Los catalanes festejaron el ascenso, mientras que los blanquillos vieron asegurada su presencia en Segunda División una temporada más. La que será la quinta de forma consecutiva.

Aunque todavía no se ha terminado la Liga (queda por jugarse la última jornada ante el Tenerife en La Romareda) el principal requisito para comenzar a pensar en el siguiente curso ya se ha conseguido. Sin nada en juego, es el turno ahora de la dirección deportiva que lidera Lalo Arantegui junto a su ayudante José Mari Barba. Llegados en el pasado mes de febrero, tanto Lalo cómo Barba llevan meses trabajando en el que será el próximo Real Zaragoza.

A lo largo de las últimas semanas, varios jugadores han manifestado en sala de prensa que hasta que el Real Zaragoza no lograra el segundo objetivo de la temporada (el primero era ascender a Primera División) no iban a hablar de su futuro. En el caso de Ángel Rodríguez, máximo goleador blanquillo con 21 tantos actualmente, llegó a reconocer que habló con su represente para que no le dijera nada de otros equipos hasta lograr la salvación.


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Con la salvación conseguida, el canario ahora sí puede pensar en su futuro, un futuro que apunta a Primera y en el que poco podrá intervenir el director deportivo para retenerlo en el equipo zaragocista a pesar de ser su máxima prioridad. Similar testimonio tuvo Marcelo Silva hace dos semanas cuando afirmó que “mi prioridad ahora mismo está en la salvación y después me centraré en lo que puede ser mi futuro” para confesar a continuación que la temporada para él ha sido una decepción: “Cuando tomé la decisión de venir al Zaragoza era con la intención de poder jugarme una plaza para el play-off”.

El último en seguir los pasos de Ángel y Marcelo Silva fue el lateral zurdo, reconvertido a central en el último tramo de la temporada, José Enrique. El valenciano, al que le queda un año de contrato con la entidad aragonesa, no se mostró muy convencido de cumplir con su compromiso contractual: “La situación no es la mejor, yo vine aquí por un objetivo que era meternos entre los seis primeros y no ha sido así”.

Ángel y Marcelo Silva acaban contrato el 30 de junio de 2017, pero no son los únicos que pueden estar viviendo sus últimos días en la capital aragonesa. Saja, Feltscher, Cabrera, Bagnack, Wilk, Samaras y Dongou se encuentran en la misma situación que el delantero y el central.

De esa lista, Wilk es el mejor colocado para continuar un año más ya que su calvario con las lesiones de rodilla le han impedido ayudar al equipo y si la recuperación que está llevando estos meses se completa de manera satisfactoria podría alargar su relación con el Real Zaragoza. Por lo que serían ocho, de los nueve que acaban contrato, los jugadores que saldrían del club aragonés en este mes de junio.

Sin embargo, hay jugadores con contrato en vigor hasta el 2018 que están más fuera que dentro. Irureta, Isaac, José Enrique, Casado, Zapater, Ros, Cani, Bedia, Barrera, Edu García y Xumetra son los futbolistas a los que les queda una temporada más pero no todos van a cumplir con lo establecido en sus contratos.

Unos porque el rendimiento no ha sido el esperado, y los minutos jugados así los reflejan, y otros porque no se han cumplido las expectativas de acabar entre los seis primeros como en el caso de José Enrique. De esos 11 jugadores, Casado, Barrera, Irureta y José Enrique son los que cuentan con más opciones de abandonar el Real Zaragoza.


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Entre los que acaban contrato esta temporada y los que lo harán el año que viene, se espera que salgan este verano del Real Zaragoza mínimo 13 jugadores. Eso sumado a la salida de César Láinez del banquillo por petición propia obliga también a tener que cambiar de entrenador al que a falta de que se haga oficial será Natxo González, entrenador del Reus, quien releve al técnico zaragozano en el banquillo.

Sin duda, un Real Zaragoza obligado a reinventarse donde se espera, como todos los años, un gran número de salidas y llegadas pero que a diferencia de otras temporadas estos movimientos podrían producirse con tiempo ya que el director deportivo lleva trabajando en la planificación de la próxima temporada desde hace varios meses para que el nuevo entrenador pueda comenzar la pretemporada con el mayor número posible de los efectivos que tendrá durante la temporada 2017-2018 donde el objetivo volverá a ser el ascenso.