Viernes, 14 de Diciembre de 2018

Barcelona somos todos. O al menos, ese era unos de los lemas de la manifestación en contra del terrorismo yihadista que asoló Cataluña de terror hace escasos días.

Sin embargo, lejos de la unidad, los partidos independentistas o de extrema izquierda utilizaron la concentración para proferir gritos o pitos en contra de la representación institucional que encabezaba el acto.

CUBERO SEÑALA A FELIPE VI

El edil de ZEC aprovechó la coyuntura para criticar al monarca español. Según el el líder comunista la monarquia española es “hipócrita” por su supuesta vinculación con las redes saudíes cercanas a la élite empresarial o gubernamental del país arabe.

E ilustra el mensaje en su cuenta de Twitter con una foto en la que sale un hombre portando el lema ‘Felipe quien quiere la paz, no trafica con armas’. Y remata en su mensaje: “Por la tercera república”.

Es más, el hombre que sale en la imagen aportada por Cubero en las redes sociales gritando al rey Felipe VI por su vinculación con el terrorismo yihadista es un viejo conocido del movimiento abertzale. Y uno de los lideres de Esquerra Republicana.

Su nombre es David Minoves. Y de hecho, invitó recientemente a Arnaldo Otegi a un acto político en Cataluña por la independencia del País Vasco y Cataluña.

LOS INDEPENDENTISTAS NUBLAN EL ACTO

Los partidos de la órbita de la extrema izquierda y movimientos independentistas catalanes manifestaron su posición en dicha manifestación.

Los independentistas portaban banderas ‘esteladas’ para demostrar su presunta fuerza política de cara al próximo 1 de octubre.

Los partidos de la órbita de Podemos buscaban otro objetivo. La crítica al rey de España Felipe VI, como relató Cubero en su cuenta de Twitter.

Éstos señalaban en sus pancartas, mensajes en redes sociales o gritos en el acto, la supuesta vinculación de la monarquia española con los regímenes de Arabia Saudí o Qatar.

Según denunciaban los partidos de extrema izquierda, los regímenes citados financian el terrorismo yihadista que atentó Cataluña y mantiene en vilo a las fuerzas de seguridad europeas.