Viernes, 14 de Diciembre de 2018

El expresidente de Ibercaja Amado Franco recibió ayer la medalla de oro de la Cámara de Comercio de Zaragoza, un reconocimiento a su trayectoria profesional y personal vinculada a la entidad financiera durante casi cincuenta años, cuyos logros han sido gracias a un “equipo” y a una “ilusión colectiva”.

Así lo afirmó ayer el homenajeado antes de asistir al acto, quien, desde un primer momento, ha querido dejar claro que, aunque en su persona se simbolizan los logros de la entidad, estos son gracias a un “colectivo“, a un “equipo de gente, y a una “ilusión colectiva”.


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Amado Franco recibió este reconocimiento de la Cámara de Comercio de Zaragoza con una “tremenda satisfacción”, consciente de que no siempre es fácil ser profeta en tu tierra, en un acto en el Palacio de Congresos de Zaragoza, que reunió a cerca de 400 personas del ámbito empresarial, político, social e institucional de Zaragoza.

Tras recibir la distinción de manos del presidente de la Cámara de Comercio, Franco transmitió los aprendizajes de “medio siglo de trayectoria profesional”, que concluyó hace siete meses con su jubilación, recordó.

Entre estas enseñanzas, señaló que la visión a largo plazo es el mejor “pasaporte“, puesto que las organizaciones “sin hoja de ruta tienden a naufragar porque suelen guiarse por cantos de sirena”, como se ha visto, señaló, en la última crisis financiera.

Además, resaltó la “aplicación del sentido común” en las tomas de decisiones, ya que las “cosas suelen ser más sencillas de lo que aparecen” y el crecimiento gradual, además del compromiso y el esfuerzo como elementos básicos.

En mi caso ha sido muy importante recorrer el escalafón de Ibercaja desde el acceso por oposición a la presidencia“, indicó Amado Franco, quien ha añadido que la cultura corporativa se forja con los equipos directivos, que es, a su juicio, el “espejo en el que se mira el resto de la organización”.

En este punto, Amado Franco insistió de nuevo en la importancia del equipo para el éxito de una organización, y apuntó que la función más importante de un directivo es saber gestionar a sus equipos, “motivándolos, desarrollándolos y otorgándoles confianza”

“Ibercaja es una obra coral, que hemos protagonizado muchas personas”, resaltó Franco, quien ha recibido también este año la medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, en el Palacio de la Moncloa. “Quiero compartir esta medalla con toda la sociedad aragonesa”, ha puntualizado.

Durante el acto, se proyectaron vídeos con testimonios que han alabado la figura de Amado Franco, entre ellos el del expresidente de Endesa e Ibercaja, Manuel Pizarro, el actual presidente de Ibercaja, José Luis Aguirre, o Antonio Cobo, presidente de GM España, quien explicó que Franco fue clave para que la compañía de automoción se instalara en Aragón, con la planta de Figueruelas (Zaragoza).