Sabado, 20 de Octubre de 2018

Nuestro Aragón vacío

La realidad de la España vacía, o mejor dicho, nuestro Aragón vacío, debe ser motivo de consenso político. Aragón debe recapacitar cuales son sus prioridades públicas sino quiere terminar siendo una suerte de Zaragoza masificada en una estepa con pueblos en ruina.

Nuestros pueblos se mueren, y Aragón debe reanimarlos. Y parece que Europa comienza a ponerse manos a la obra con partidas concretas para reanimar la Siberia europea.

Los números hablan por sí solos.

Tres de cada cuatro municipios aragoneses están en riesgo de desaparecer a medio o largo plazo. Aragón ha perdido 40.000 habitantes en el último lustro. Casi 25.000 extranjeros han dejado la Comunidad Autónoma en pocos años por falta de oportunidades.

Una suerte de Zaragoza masificada en una estepa con pueblos en ruina

En Aragón, cada año mueren 2.000 personas más de las que nacen. La mitad de los habitantes de Aragón viven en 730 municipios. Y la otra mitad, en un único municipio: Zaragoza. Suenan muchas medidas para combatir la despoblación.

Hay 532 municipios en Aragón de menos de 500 habitantes, la edad media de sus vecinos ronda los 53 años de edad. En los municipios de menos de cien, la edad media roza ya los 60 años. Cerca de 450 municipios aragoneses están amenazados por la extinción.

La situación es preocupante especialmente para 187 localidades que tienen menos de 100 habitantes. Una comunidad en la que sólo 24 de sus 732 municipios superan los 5.000 habitantes.

Las cifras son demoledoras. Y por ello comienza una carrera de fondo con medidas concretas para paliar nuestra enfermedad más acuciante.

Zaragoza no se debe olvidar los números que marcan con fuego la ‘tierruca’ aragonesa

Hace pocos días, la Diputación de Huesca aprobó un plan para extender la banda ancha a más de 300 pueblos. Estar ‘on line’ es vital para negocios y particulares.

Recientemente, la directriz contra la despoblación impulsada por el Consejero José Luis Soro es una medida pionera que cuenta con todo el respaldo político. En Teruel repican las campanas para hacer un efecto llamada a jubilados norteamericanos que busquen el paraíso en la tierra.

Otros dicen que en Escocia está la fórmula mágica para poder terminar con la enfermedad mortal que padece Aragón.

Desde el ombligo de Zaragoza no se debe olvidar los números que marcan con fuego la ‘tierruca’ aragonesa. Sin victimismo, y con mucha valentía, no hay que reblar.

No debe caer en saco roto la principal demanda de casi 700 pueblos aragoneses. No piden mucho, tan sólo no ser menos. Sólo quieren igualdad de oportunidades para labrarse un futuro digno. Sólo reclaman sobrevivir. Sólo.