Miércoles, 24 de Octubre de 2018

La concentración en la Plaza del Pilar de Zaragoza condenando el asesinato de Víctor Láinez, a manos del ‘okupa’ Rodrigo Lanza por vestir unos tirantes con la bandera de España, ha terminado con cierta tensión.

Después de la lectura del comunicado institucional condenando el asesinato, se ha guardado un minuto de silencio acompañado -posteriormente- de un aplauso de todos los responsables institucionales de la ciudad. Sin embargo, el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve (ZEC), no ha aplaudido en ningún momento del minuto de silencio.

Una acción que ha levantado las críticas -e insultos- de los ciudadanos concentrados en el minuto de silencio. “Alcalde aplaude”, le han gritado. Al mismo tiempo que han pedido la dimisión de éste, y del concejal Alberto Cubero, el cual no ha acudido a la concentración por “tener una reunión de urgencia”.

Al final del minuto de silencio, unos pocos de los asistentes han gritado “justicia”.

LA CONDENA UNÁNIME

Previamente al minuto de silencio, el periodista Juanjo Hernández ha leído la declaración institucional que pactaron ayer todos los grupos municipales.

En ella, condenan el crimen y expresan su sentimiento y cariño a su familia y amigos, además de denunciar este hecho por su significado como “generador de odio, de miedo y de intransigencia”.

En dicho texto, recuerdan también que Zaragoza y sus vecinos han demostrado siempre ser una ciudad de “convivencia, abierta y acogedora”, por lo que muestran su repulsa ante cualquier conducta que se sustente en la violencia radical y el odio.

“Queremos que la ciudad, que toda la ciudad, sea el espacio de todos los ciudadanos, el marco de nuestro relato vital sin que nadie se arrogue ni siquiera la posibilidad de hacerla suya en contra de los derechos de la ciudad”, prosigue.

Asimismo, se ha instado a estar “siempre vigilantes” y a redoblar los esfuerzos para evitar los comportamientos y situaciones que terminan por romper la convivencia.

“Nunca vamos a permitir que en virtud de ideas o modas, ningún espacio de la ciudad se convierta en un terreno hostil y que la razón se vea arrinconada, que la violencia encuentre terreno para campar a sus anchas, porque quien así pretenda se va a encontrar con la oposición frontal del Ayuntamiento de Zaragoza y, a la par, de todos los ciudadanos”, concluye el texto, en el que los grupos municipales también recalcan su respeto al proceso judicial abierto por este hecho.