Sabado, 20 de Octubre de 2018

Norbert Feher, el criminal serbio que asesinó el pasado mes de diciembre en Andorra (Teruel) dos guardias civiles y un ganadero, padece trastornos bipolar, paranoide y disocial de carácter grave, aunque es capaz de disimularlos y se muestra “correcto y educado”.

Estas son algunas de las conclusiones reflejadas en el informe psiquiátrico realizado a Feher por dos especialistas del Instituto de Medicina Legal y Forense (IMLA) que se desplazaron a finales del pasado mes de julio a la prisión de Zuera (Zaragoza) para evaluar la conducta y el trasfondo psicológico del presunto asesino.


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El informe, una hoja escrita a mano durante la evaluación, también aprecia en la conducta de Feher un “delirio mesiánico”, un trastorno que, según los experto, que altera la percepción de la realidad del paciente y que le lleva a la convicción de que tiene una misión superior que cumplir.

Las expertas señalan que Feher, “desde un ingreso (en prisión) permanece aislado, rechaza la comunicación, es desconfiado y es capaz de encapsular (disimular) su psicopatología”.

Destaca el informe que a pesar de sus trastornos, el criminal serbio tiene una “nula conciencia” de su enfermedad y rechaza cualquier tipo de tratamiento, lo que lleva a las especialistas a afirmar que tiene un pronóstico clínico “malo, sin facilidad para tratar y controlar su psicopatología”.

Las especialistas aseguran que Feher no sólo asegura conocer los hechos que se le imputan, sino que “asume su responsabilidad y sus consecuencias”.

También aprecian una inteligencia alta en el acusado, así también como desinhibición, disforia crónica (estado depresivo) y desconfianza generalizada hacia las personas que le ha llevado a aislarse desde su ingreso en la cárcel.

El informe concluye en relación a Feher que “dada su capacidad intelectual alta, la gravedad de alteraciones de conducta a lo largo de su biografía y la cronicidad de sus síntomas, no es fácil que responda a un tratamiento médico”.

Con carácter previo a la evaluación, las psiquiatras indican en su escrito que antes de la entrevista, Norbert Feher solicita ser visto por un capellán y refiere no disponer de sus gafas para poder leer.

Este documento fue remitido a la instructora del caso junto a un escrito firmado el mismo día por el subdirector médico de la prisión de Zuera en el que refiere antecedentes de dependencia del alcohol en Feher así como gastritis crónica.


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Afirma este responsable médico respecto al procesado que “ha presentado desconfianza a los profesionales, manteniendo una actitud de autoaislamiento, de reclusión en su celda de forma voluntaria y ocupando su tiempo en la lectura de la biblia y cómics”.

Añade, sin embargo, que desde comienzos del pasado mes de mayo, Feher abandonó su “actitud de autoreclusión”, y confirma, además, su rechazo a ser tratados sus trastornos con fármacos.