Miércoles, 14 de Noviembre de 2018

El Alzheimer es una enfermedad devastadora para el que la sufre pero también para el cuidador, para la que todavía no hay cura, salvo para ralentizar su progreso, y que en Aragón afecta a cerca de 15.000 personas, el 94% mayores de 70 años y el 70% mujeres.

Son algunos de los datos que han puesto de manifiesto en declaraciones a los medios los participantes en la jornada ‘Alzheimer #ConCienciaSocial‘, que ha organizado en la capital aragonesa la Confederación Española de Alzheimer (Ceafa) y que ha inaugurado la consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, Pilar Ventura.


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Según la presidenta de Ceafa, Cheles Cantabrana, esta enfermedad tiene una prevalencia en España aproximada de 1,2 millones de personas y representa el 70% de todas las demencias, patologías que, ha reconocido, son susceptibles de sufrir el 50% de los mayores de 85 años y el 7% de quienes tienen más de 65.

Es, ha advertido, un “tremendo problema” sociosanitario y de salud pública sobre el que hay que generar conciencia “teniendo en cuenta la falta de planificación” y que requiere de mayor inversión en investigación y coordinación sociosanitaria.

SIN CURA

“No se es consciente de lo qué significa tener un enfermo de Alzheimer en la familia” ha subrayado Cantabrana, desde cuya organización se reclama un Plan Nacional frente a esta enfermedad de la que todavía se desconoce el origen y para la que de momento en farmacología, aunque importante, lo único que se ha logrado es ralentizar hasta 5 años la enfermedad.

En este sentido, el secretario de la Sociedad Española de Psicogeriatría y Psiquiatra en Huesca, Javier Olivera, ha reconocido que desde hace más de diez años no han aparecido fármacos nuevos.

“La buena noticia” es, no obstante, que la investigación “avanza rápido”, como la que lidera el catedrático de Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas de la Universidad de Zaragoza, Manuel Sarasa, orientada a impedir los depósitos de sustancias tóxicas en el cerebro y que la enfermedad progrese.

Aunque se conoce como “vacuna”, Olivera ha advertido de que es un fármaco que se aplica en personas que ya han comenzado con los síntomas, cuando hay un deterioro cognitivo leve, y que en la fase de prueba en humanos está dando “resultados esperanzadores”.

Al igual que la presidenta de Ceafa, Olivera ha incidido en la importancia del estilo de vida y de mantener hábitos saludables, como la dieta mediterránea, no fumar, controlar la tensión arterial o evitar la hiperglucemia y el sedentarismo.


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Como psiquiatra, Olivera ha recordado que el alzheimer es una enfermedad devastadora con el paciente y con los cuidadores porque produce trastornos de conducta como agresividad, agitación, alucinaciones, depresión o apatía, entre otros, que genera sufrimiento en el paciente y en el entorno y es el principal motivo de las consultas e institucionalización de los pacientes.