Miércoles, 12 de Diciembre de 2018

El goteo de asesinatos machistas continúa en el conjunto nacional. Y por extensión, en la comunidad aragonesa. Las cifras arrojan datos escalofriantes que evidencian que la violencia machista es uno de los problemas más acuciantes de nuestro tiempo.


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El primer crimen contabilizado en la comunidad durante este año se produjo el pasado 25 de junio. Hasta entonces, Aragón no había lamentado un asesinato machista ni en 2017, ni en 2018. El último asesinato fue el pasado día 25 de noviembre en Monzón. 

Con el último asesinato machista ya son tres los que Aragón ha contabilizado durante el presente año. Y 45 asesinatos en el conjunto del país en 2018.

La gravedad de la situación refleja que casi 1.000 mujeres maltratadas a manos de sus parejas o exparejas tienen protección policial en la comunidad. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Zaragoza atendió a 822 mujeres víctimas de violencia machista el pasado año 2017. Son un 6 % más que el año pasado, y 520 de ellas eran nuevos casos.


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El registro oficial de asesinatos machistas se contabiliza desde el año 2003. Desde entonces, casi 1.000 mujeres han sido asesinadas en los últimos 14 años.

REIVINDICACIONES

El pasado día 25 de noviembre más de 40 ciudades españolas se concentraron por el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia de Género.

Entre otras cosas, se exigió el cumplimiento inmediato del Pacto de Estado contra la Violencia de Género “con dotación económica, no con discursos ni golpes de pecho”; leyes específicas e integrales, prevención y estadísticas para las violencias no recogidas en la ley de 2004 sobre violencia machista; la reforma del sistema judicial con nuevos juzgados de violencia contra la mujer y el desarrollo y la mejora de los que ya existen.

A su vez, se pidió que se aplique el Convenio de Estambul (el acuerdo europeo sobre violencia de género) y se cumplan las recomendaciones de la CEDAW (la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer); un acuerdo universal contra todas las formas de violencia patriarcal en todos los ámbitos; la eliminación de la custodia compartida impuesta; o una política de prevención que incluya educación en igualdad.