Martes, 18 de Junio de 2019

En el reciente congreso de la Sociedad Española de Psiquiatría le ha sido concedido el premio a la mejor Tesis Doctoral de Psiquiatría en España, en el periodo 2016-2017, al Dr. Guillermo Pírez Mora.

El nuevo doctor, quien hizo sus estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza, completó su especialidad en Psiquiatría en el programa MIR del Hospital Clínico Universitario y es también investigador del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón. Su tesis lleva por título “Deterioro cognitivo leve”: análisis de la prevalencia, conversión a demencia y mortalidad”..

Esta tesis, realizada durante los estudios del Proyecto ZARADEMP, ha sido dirigida por el doctor Javier Santabárbara (Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública) y el profesor Antonio Lobo(Departamento de Medicina y Psiquiatría), ambos de la Universidad de Zaragoza.

Publicidad

En los estudios que conforman la tesis, publicados en la bibliografía internacional, el nuevo doctor ha comunicado en una muestra representativa de cerca de 5.000 personas en la población mayor de 65 años de Zaragoza8 de cada 100 personas tiene un “Deterioro cognitivo leve” (DCL), diagnosticado con los criterios clásicos de Petersen (Petersen-DCL); se trata de un “leve” trastorno de la cognición (es decir, de la memoria y/u otras funciones como la atención, concentración, capacidad de resolver problemas, etc.) que todavía no interfiere en las actividades cotidianas ni crea dependencia.

Se trata del primer estudio de su género en nuestro país y, además, comunica por vez primera en la bibliografía internacional que si se utilizan los criterios diagnósticos de la recién generada clasificación de la American Psychiatric Association (DSM-5), la prevalencia es aproximadamente la mitad, el 4%, lo que resalta una disparidad de criterios que exige un esfuerzo internacional de homogeneización.

Según el paradigma médico actual, una gran parte de los casos de DCL “se convierten” en su evolución en la enfermedad de Alzheimer (EA) u otras demencias, pero esta serie de estudios documenta que, en la población general y en un periodo de 5 años, solo evoluciona a la Enfermedad de Alzheimer un 5% de individuos con Petersen-DCL y un 10% si se utilizan los criterios americanos (DSM-5-DCL).

Por tanto, si bien esta serie de trabajos muestra que el DCL, efectivamente, aumenta el riesgo de EA (en sujetos sin DCL, cognitivamente sanos, sólo se “convierten” en EA un 2% de individuos), la gran mayoría de personas con DCL no evoluciona hacia la enfermedad de Alzheimer.

Consecuentemente, la utilización indiscriminada en la población general de mayores de los actuales criterios diagnósticos del DCL, incluidos los del DSM-5 americano, puede generar una innecesaria e injustificada alarma y preocupación.

Publicidad

Ha documentado esta tesis, por otra parte, que el deterioro cognitivo leve o DCL, tal como actualmente se diagnostica, está fuertemente asociado a psicopatologías como la depresión o la ansiedad, y especialmente a fenómenos “negativos” como la apatía, anergia, el retardo psico-motriz…patologías que no se deben a las mismas causas cerebrales de la enfermedad de Alzheimer u otras demencias; o a enfermedades “médicas”, que son todas ellas potencialmente reversibles y que, por tanto, necesitan ser diagnosticadas y tratadas adecuadamente.

Finalmente, en la tesis se documenta, en un largo seguimiento de 17 años, que los individuos con DCL, a pesar de su larga supervivencia en general, tienen mayor mortalidad: especialmente los diagnosticados con criterios americanos (DSM-5-DCL), quienes tienen una mortalidad un 24% más alta (y estadísticamente significativa) que quienes tienen una cognición normal.

Por ello, los datos del estudio apoyan el criterio del grupo investigador, que defiende la importancia de una buena salud cognitiva, y de mantenerse cognitivamente activos, aspecto hasta recientemente muy olvidado por la medicina; el deterioro cognitivo, además de influenciar negativamente la capacidad del individuo para desenvolverse en la vida diaria, es un indicador de mala salud general, y necesita ser detectado y analizado para ver sus causas y su potencial tratamiento.

Se trata de un tema que desborda la psiquiatría y tiene amplias repercusiones médicas y de salud pública.