Viernes, 24 de Mayo de 2019

No hace mucho, unos días tan solo, leí en HOY ARAGÓN, que “Aragón se muere poco a poco: El 86% de sus municipios tiene menos de 1.000 habitantes“. ¡Qué triste!

Antes de seguir, agradecer en este punto a este periódico la labor por difundir las necesidades del medio rural, dar voz a tantos pueblos que están como el mío. 

Entono el mea culpa, porque al hablar de mi pueblo, voy a hablar de un lugar donde no resido, ni siquiera estoy empadronado, pero por el que he luchado desde que tengo uso de razón. Y sigo luchando.

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De 1994 data mi primera colaboración con la Comisión de Fiestas de mi pueblo. ¿Hace días eh? Y desde entonces, pocos años he faltado a colaborar con el que siempre he sentido mi pueblo.

Hoy, pertenezco junto a una serie de jóvenes (digo jóvenes porque yo sólo lo soy ya de apellido) a una asociación que se denomina Morés Activo.

Sí, lo siento, he venido a hablar de mi libro. Esta asociación, desde 2015 ha preparado tres fiestas patronales de San Félix, tres fiestas patronales del Rosario, cines de verano, jornadas culturales, carnavales, comidas populares, hemos conseguido a monologuistas famosos a nivel nacional, o pulpeiros de Ourense; fiestas de la cerveza, charangas u orquestas impensables para un pueblo de 300 habitantes.

Además, una carrascada que se ha colocado por méritos propios en el calendario de rutas de Aragón, recogidas de juguetes solidarios o colaboraciones con entidades sin ánimo de lucro como la Fundación Carlos Sanz, por ejemplo.

Y después de leer este párrafo anterior… ¿sabéis cuántos políticos de los que se les llena la boca hablar del medio rural nos han apoyado desde las Cortes o Diputación? ¡¡Bingo!! cero, cero pelotero, rosco peloto, nada, nothing.

Soy consciente, que nuestras actividades, mi apoyo, nuestro apoyo, no levanta un pueblo, pero es lo único o poco que podemos hacer… dar vida al pueblo en momentos puntuales. Si nosotros desde cero podemos… ¿por qué nadie echa una mano?

Si hemos hecho vacas, ha sido gracias a que el pueblo ha pagado sus permisos; si hemos hecho nocheviejas es porque hemos estado de camareros; si hemos hecho carnaval es porque hemos tenido amigos que lo han ayudado; si hemos hecho pulpo es porque ponemos toda la carne en el asador por nuestro pueblo.


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Pero… ¿qué puede haber más? Yo tengo que luchar, desde mi trabajo, desde mi lejanía porque Morés se siga oyendo, porque sigamos teniendo el pueblo en Regional Preferente más pequeño de España, porque mi madre siga teniendo un médico entre semana, o porque mis hijos sigan teniendo la ilusión que su padre tuvo por ir a Morés.

Y con todo esto… ¿quién nos ayuda? ¿qué hacen ustedes? ¿sólo hablar del medio rural? ¿para qué? ¿saben dónde está Morés?

Triste… Si un pueblo pierde la escuela, pierde la vida. Pero no hablen de medio rural en mi nombre por favor; no de verdad. En mi nombre no.