El pueblo de Navarra que tiene su gemelo en Aragón pero sin río: el espárrago es su secreto
En Aragón hay un Cascante. Está en la provincia de Zaragoza, en la comarca de Tarazona y el Moncayo, y no tiene río.
Pero hay otro Cascante —el navarro, el de la Ribera de Navarra— que sí tiene río, tiene 2.000 años de historia, tiene una arquería barroca de 39 arcos que desciende por la ladera del pueblo como si la hubieran diseñado para una postal y tiene el espárrago más famoso de toda Navarra.
Está a menos de una hora de Zaragoza por la AP-68, entre el Parque Natural de las Bardenas Reales y la sierra del Moncayo. Y la mayoría de los aragoneses no lo conoce. Eso está a punto de cambiar.
La arquería de 39 arcos: la imagen que lo explica todo
El elemento más llamativo de Cascante es también el más fotogénico. La Basílica de Nuestra Señora del Romero se levanta en lo alto del casco urbano, en el punto más elevado del municipio.
Para conectarla con el centro del pueblo, en el siglo XVIII se construyó una galería porticada de ladrillo que desciende por la pendiente del terreno: 39 arcos de medio punto, uno tras otro, formando una pasarela cubierta que protegía a los peregrinos y visitantes de la lluvia y el sol.
La arquería no es solo un elemento decorativo. Es funcional, fue concebida como infraestructura de uso cotidiano y hoy constituye uno de los conjuntos barrocos más singulares de Navarra.
No hay otro igual en la comunidad. Verla en persona —especialmente con la luz de la mañana o al atardecer— es una de esas experiencias que justifican el desplazamiento por sí solas.
Dos mil años de historia en un pueblo de la Ribera
Cascante no llegó a ser lo que es de forma accidental. Su historia arranca con un asentamiento celtíbero conocido como Kaiskata, cuya existencia está documentada por las monedas acuñadas en aquella época. En el año 76 a.C., el pueblo fue destruido.
Los romanos lo reconstruyeron con el nombre de Cascantum y lo convirtieron en una parada clave de la vía que unía Astorga con Tarragona, una de las arterias principales de la Hispania romana. Ese pasado dejó una huella que todavía se percibe en el trazado urbano y en la identidad del municipio.
Con los siglos, Cascante fue evolucionando. Hay presencia de comunidades cristianas documentada desde el siglo V. La parroquia de la Asunción, levantada sobre una antigua sinagoga y reconstruida tras un incendio, conserva tres naves y una destacada colección de pinturas del siglo XVI.
La iglesia de la Victoria guarda en su interior un retablo manierista del siglo XVII. El Parque del Romero, junto a la basílica, es un mirador privilegiado sobre el valle del Queiles desde el que se comprende por qué este lugar fue estratégico durante tanto tiempo.
Qué hacer más allá del casco urbano
El entorno de Cascante añade más razones para quedarse más de un día. A unos tres kilómetros del casco urbano, la Laguna de Lor es un espacio natural de escasa vegetación —lo que facilita la visibilidad— convertido en punto de referencia para el avistamiento de aves. En primavera, con las migraciones en pleno apogeo, es uno de los mejores momentos para visitarla.
La Vía Verde del Tarazonica, trazada sobre una antigua línea férrea entre Tudela y Tarazona, permite recorrer el paisaje a pie o en bicicleta atravesando campos de cultivo, olivares y viñedos de la Ribera navarra. Un recorrido tranquilo que conecta el paisaje árido de las Bardenas con la huerta fértil del Queiles en pocos kilómetros.
Dónde comer: el espárrago como protagonista
La gastronomía de Cascante está ligada a la huerta de la Ribera navarra, y el protagonista indiscutible es el espárrago, conocido en la zona como el "oro blanco".
El Hostal y Restaurante El Lechuguero trabaja con ingredientes de su propia huerta y ofrece elaboraciones como espárragos con vinagreta, pochas con almejas y carnes a la brasa. Una cocina de producto y temporada que encaja a la perfección con el tipo de visita pausada que invita a hacer el pueblo.
Cómo llegar desde Zaragoza
Desde Zaragoza, Cascante está a unos 75 kilómetros por la AP-68 tomando la salida de Tudela-Tarazona y continuando por la N-121-C. Menos de una hora en coche. También se puede llegar por la N-122 desde Soria o desde Logroño por la misma AP-68.
Sin estación de tren propia, la más cercana está en Tudela, a 10 kilómetros, con conexiones de autobús diarias hasta Cascante operadas por Conda y Autobuses Elcarte.
Una pasarela barroca única, dos mil años de historia y el mejor espárrago de Navarra. Todo a menos de una hora de Zaragoza.