La ruta de pozas cristalinas en uno de los pueblos más populares del Matarraña

Forman un conjunto de 15 zonas de baño naturales con aguas turquesa

Ruta de la Pesquera, vía Wikiloc
Ruta de la Pesquera, vía Wikiloc

Beceite, uno de los pueblos más famosos y bonitos del Matarraña (Teruel), guarda uno de los rincones naturales más impactantes del interior de Aragón: la ruta de las pozas de La Pesquera. En verano, cuando el calor aprieta y las playas y piscinas municipales están saturadas, este lugar se convierte en refugio para quienes buscan un baño en plena naturaleza sin renunciar al encanto y frescor de la montaña. 

Un conjunto de piscinas naturales de aguas turquesas, moldeadas durante siglos por la erosión del río Ulldemó, atraen cada vez a más visitantes por su belleza y su valor ecológico.

LA PESQUERA, UNA SUCESIÓN DE PISCINAS NATURALES EN UN ENTORNO PROTEGIDO

Las pozas de La Pesquera son el resultado de la acción continua del agua sobre la roca caliza. Lo que hoy encontramos es un tramo del río Ulldemó salpicado por pozas profundas, cristalinas y de temperatura ideal en los meses de verano.

A lo largo de unos cinco kilómetros, el río forma pequeñas balsas de agua en las que está permitido el baño. Algunas son más accesibles y tranquilas, ideales para ir con niños, mientras que otras requieren algo de destreza para llegar y suelen estar menos concurridas. Todas ellas tienen en común el color turquesa del agua, un contraste espectacular con la vegetación de ribera y las paredes rocosas que encajonan el paisaje.

Este espacio forma parte de los Puertos de Beceite, un macizo montañoso compartido entre Aragón, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Su valor natural está protegido, y por eso el acceso de vehículos está regulado durante los meses de mayor afluencia para evitar masificaciones y preservar el entorno.

CÓMO LLEGAR A LAS POZAS DE LA PESQUERA

Para llegar a las pozas, el camino más directo parte desde el casco urbano de Beceite. Desde allí, hay unos tres kilómetros hasta la primera zona de baño, siguiendo el 'Camino de la Pesquera'. Se puede hacer a pie por una carretera asfaltada pero estrecha, o en bicicleta si se prefiere evitar el coche.

Durante la temporada alta, el Ayuntamiento regula el acceso en vehículo con un sistema de turnos de mañana y tarde. Hay zonas de estacionamiento controlado, y para asegurar plaza conviene reservar el tique de aparcamiento con antelación. Eso sí, el baño es gratuito, y el recorrido se puede hacer por libre sin necesidad de guía ni rutas organizadas.

La visita merece la pena incluso sin bañador. El entorno invita a caminar, observar aves, detenerse en miradores y disfrutar de un espacio que, pese a su creciente fama, sigue manteniendo una atmósfera tranquila y natural. 

Comentarios