Los últimos 5.000 euros que hicieron cerrar al restaurante más americano de Zaragoza
Una sanción de 5.000 euros por exceso de ruido ha sido el golpe final para uno de los locales más icónicos del panorama gastronómico reciente en Zaragoza. El restaurante Tommy Mel’s, conocido por su estética de los años 50 al más puro estilo americano, echó el cierre hace unas semanas, dejando un vacío entre los nostálgicos de las hamburguesas, batidos y rock & roll.
El establecimiento fue sancionado por el Ayuntamiento de Zaragoza tras comprobar que superaba en más de 13 decibelios los niveles acústicos permitidos, infringiendo así la normativa municipal. La empresa titular, Avanza Food Restaurants S.A., fue la receptora oficial de la multa.
La cifra de la sanción, 5.000 euros, representa el último escollo económico que habría precipitado la decisión de cerrar sus puertas de forma temporal o definitiva, en un contexto donde las restricciones normativas y los costes operativos ya habían mermado su rentabilidad.
El cierre, un símbolo de final de época
Tommy Mel’s aterrizó en Zaragoza en 2012, cuando la oferta gastronómica de estilo americano aún era una rareza en la ciudad. Con su decoración inspirada en los diners de los años 50, neones, asientos acolchados y jukebox de fondo, marcó una diferencia en el panorama hostelero local, atrayendo tanto a familias como a jóvenes en busca de una experiencia diferente.
Durante años, se convirtió en punto de encuentro para celebraciones, citas informales o simplemente para disfrutar de una hamburguesa XXL y un batido de Oreo. Su cocina americana, aunque luego fue replicada por otros locales, supuso una propuesta novedosa en su momento.
Pese al cierre, el mensaje publicado en la web oficial del restaurante ha despertado el optimismo de sus seguidores. En lugar de una despedida definitiva, el sitio muestra una frase ambigua pero esperanzadora:
“Estamos construyendo algo increíble. Vuelve pronto.”
Este mensaje ha llevado a especular sobre una posible reapertura futura, quizás con nueva ubicación, reforma o incluso cambio de concepto dentro del mismo grupo empresarial.
La sanción de 5.000 euros impuesta por el Ayuntamiento de Zaragoza no solo afecta a Tommy Mel’s, sino que pone de relieve el endurecimiento del control sobre los niveles de ruido en entornos urbanos. Según fuentes municipales, el establecimiento superaba en más de 13 decibelios el límite permitido, algo que ya había sido advertido previamente.
El caso recuerda a otros cierres o sanciones que se han producido en los últimos meses en la ciudad por causas similares, como parte del compromiso institucional por preservar el descanso vecinal, especialmente en zonas con alta densidad de locales de ocio.





