Cocinas COEM: una historia familiar de esfuerzo, innovación y relevo generacional
Hace casi un cuarto de siglo, en una nave de La Puebla de Alfindén, nacía Cocinas COEM, una empresa aragonesa que empezó fabricando y montando cocinas en un sector dominado entonces por hombres. “Hace 25 años no era común ver a una mujer montando una cocina”, recuerda Yolanda Monedero, cofundadora junto a Andrés Benito, con la satisfacción de haber roto barreras y de haber levantado un negocio familiar que hoy cuenta con tres tiendas y una nave de 5.000 metros cuadrados que permitirá seguir creciendo.
El camino no ha sido fácil y Cocinas COEM ha tenido que ir adaptándose a las tendencias constantemente. “Un empresario tiene que complicarse la vida y tener venas en el estómago. Defender tu negocio no se hace por dinero, sino porque es algo personal. Esa vena es la que te empuja siempre a luchar e invertir en tu negocio”, reflexiona Andrés. Una filosofía que ha guiado a la empresa desde 2001 y que se ha convertido en su seña de identidad: formalidad, seriedad y un servicio personalizado que ha fidelizado a generaciones de clientes. “Nuestro sello es la formalidad, la seriedad. La gente viene porque sabe quiénes somos”, insiste.
RELEVO GENERACIONAL EN COCINAS COEM
Los hijos del matrimonio han crecido entre cocinas y talleres, literalmente. “Han vivido la fábrica desde bebés”, recuerda Yolanda. Hoy, por decisión propia, se han incorporado al negocio familiar: Cristina trabaja como comercial e Iván, con apenas 18 años, compagina sus estudios universitarios con la responsabilidad de coordinar la producción en fábrica. “Veo el futuro con mi hermano, intentar ser los mejores en fabricación y venta, y dar un buen servicio como han hecho ellos”, afirma la joven.
Esa continuidad es el mayor orgullo de los fundadores. “Estamos muy orgullosos de lo que hemos conseguido de la nada”, asegura Yolanda, que destaca el valor del respeto, el trabajo con cariño y la atención al cliente como pilares de la empresa. “La gente siempre se queda contenta con nuestro trabajo, y cuesta mucho lograrlo, pero es lo que más nos satisface”.
El crecimiento de Cocinas COEM se ha apoyado en la innovación, la apertura de nuevas tiendas —la última en la calle Albareda de Zaragoza, inaugurada en febrero— y la apuesta por proveedores de primer nivel, como Porcelanosa, que garantizan materiales de calidad y, cada vez más, sostenibles. “Casi todo lo que recibimos viene de reciclado. Buscamos proveedores que aseguren calidad y sostenibilidad”, subrayan desde la empresa.
Con una plantilla de 30 trabajadores, Cocinas COEM se enfrenta a retos como la dificultad para encontrar personal cualificado, pero mira al futuro con optimismo y con la convicción de que el relevo generacional dará continuidad a su proyecto. “Hay que trabajar y ganarse las cosas, nos han enseñado a trabajar con respeto y cariño", resume Iván.
De una pequeña nave en La Puebla al reconocimiento como una de las firmas de referencia en el sector en Aragón, Cocinas COEM es hoy un ejemplo de cómo la visión, el esfuerzo y la unión familiar pueden convertir un sueño en una empresa sólida y con futuro.