El pueblo de Zaragoza con 100 habitantes que invierte en deuda italiana y tiene tarjeta del alcalde por 3.000 euros

El ayuntamiento, gobernado por una coalición formada por el Partido Popular (PP) y Podemos, ha aprobado una inversión de 800.000 euros en deuda extranjera, principalmente italiana

El pequeño municipio de Las Pedrosas, ubicado en la provincia de Zaragoza y con una población de apenas 100 habitantes, se encuentra en medio de una polémica tras una controvertida decisión tomada por el equipo de gobierno en su último pleno municipal.

El ayuntamiento, gobernado por una coalición formada por el Partido Popular (PP) y Podemos, ha aprobado una inversión de 800.000 euros en deuda extranjera, principalmente italiana. Esta cifra es sorprendente ya que supera en un 166% el presupuesto municipal anual, que asciende a 300.000 euros.

La controversia radica en que esta inversión se realizó supuestamente en contra de las indicaciones de la Intervención, el órgano encargado de fiscalizar y controlar las cuentas públicas. Según denuncias de la oposición, la documentación presentada en el pleno no especificaba el producto de deuda concreto ni el plazo de inversión, lo que generó preocupación sobre la validez y la seguridad de esta operación financiera.

Además, se ha cuestionado la elección de la entidad en la que se decidió invertir, ya que solo ofrecía fondos de deuda soberana europea que incluían deuda de varios países, incluyendo España, Italia y Alemania.

El informe jurídico emitido por la Intervención establece claramente que no se pueden realizar inversiones en el extranjero, a pesar de que estas las pueda intermediar una institución financiera legalmente reconocida en España.

Por otro lado, el grupo socialista de Las Pedrosas también ha criticado la contratación de una tarjeta tipo monedero para el alcalde, con un saldo anual de 3.000 euros para cubrir gastos de desplazamiento, consumos, invitaciones y otros gastos relacionados con su cargo. Esta tarjeta ha sido interpretada como un sueldo encubierto para el alcalde, sin necesidad de justificación y sin control financiero.

Los socialistas argumentan que esta tarjeta representa una asignación salarial no justificada y fuera de lo común para un municipio de esta pequeña envergadura, donde históricamente no se han otorgado salarios a los alcaldes ni se les ha permitido disponer de fondos sin una justificación adecuada.