Nokia se hunde en una crisis histórica por el declive de beneficios y despide a 14.000 personas
El reconocido conglomerado finlandés de telecomunicaciones, Nokia, dio a conocer este jueves sus intenciones de prescindir de 14.000 puestos de trabajo como parte de una estrategia para recortar gastos, tras experimentar una notable caída en sus beneficios durante el tercer trimestre del año.
Según un comunicado emitido por la compañía, Nokia espera generar ahorros de entre 800 y 1.200 millones de euros hasta finales de 2026. Con ello, la firma aspira a alcanzar, a largo plazo, un margen operativo del 14 %.
La empresa ha enfrentado un periodo complicado recientemente. Sus ventas netas durante el tercer trimestre disminuyeron un 20% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Si se consideran los ajustes, esta cifra se sitúa en un 15%.
Estas reducciones se atribuyen a factores como la incertidumbre macroneconómica y los elevados intereses que continúan impactando el consumo y la inversión.
Además, los registros financieros indican que el beneficio neto se ha reducido hasta los 5.000 millones de euros, mientras que el beneficio antes de intereses e impuestos (EBIT) se contrajo un tercio, situándose en 424 millones de euros.
Pese a este panorama, Pekka Lundmark, consejero delegado de Nokia, mantiene una visión cautamente optimista. Lundmark anticipa que, al cierre del año, se podría alcanzar el extremo inferior del rango de ventas inicialmente previsto, que oscila entre 23.200 y 24.600 millones de euros.
"Vamos a tomar acciones decisivas a tres niveles: estratégico, operativo y de coste", afirmó Lundmark. Entre estas medidas se destaca el notable recorte de empleos. Nokia pasará de tener una fuerza laboral de 86.000 empleados a un rango que variará entre 72.000 y 77.000 trabajadores, lo que representa hasta un 15% de reducción en su plantilla.
La compañía proyecta que con esta estrategia de recortes conseguirá un ahorro de al menos 400 millones de euros para 2024, y un adicional de 300 millones en 2025.
El anuncio resalta el desafiante entorno que enfrentan las grandes empresas de telecomunicaciones en el panorama actual y las medidas drásticas que algunas están tomando para garantizar su supervivencia y competitividad en el mercado global