¿Por qué Benidorm es la ciudad con más rascacielos del mundo? Luz verde a otro de 100 plantas

Benidorm refuerza su skyline con un nuevo hotel de 100 metros que apuesta por la sostenibilidad y marca un hito en el turismo vertical. A día de hoy, es la ciudad con más rascacielos del mundo por habitante y la segunda en más rascacielos por metro cuadrado. 
Imagen panorámica del skyline de Benidorm ./ Flickr
Imagen panorámica del skyline de Benidorm ./ Flickr

Benidorm vuelve a situarse en el foco internacional como ejemplo único de urbanismo vertical. La capital turística de la Costa Blanca, conocida como "Beniyork" por su característico skyline, ha dado luz verde a un nuevo proyecto que refuerza su título de ciudad con mayor densidad de rascacielos del mundo en proporción a su tamaño. Se trata de una nueva torre hotelera de Port Hotels, que alcanzará los 100 metros de altura y aspira a convertirse en un nuevo símbolo arquitectónico de la ciudad.

Una apuesta por la verticalidad turística

La construcción de este rascacielos responde a una tendencia que lleva décadas definiendo a Benidorm: la apuesta por la verticalidad frente a la expansión horizontal. Este modelo urbano, que ha sido objeto de estudios internacionales, ha permitido a la ciudad concentrar su oferta turística en altura, ofreciendo más espacio para zonas verdes y reduciendo la huella de suelo ocupado. La BBC señalaba recientemente a Benidorm como un caso único en el mundo, ya que cuenta con más de treinta edificios que superan los 100 metros de altura, una cifra sin parangón en municipios de su tamaño.

El nuevo Port Benidorm: regeneración y sostenibilidad

El nuevo hotel de Port Hotels, ubicado en el Rincón de Loix, surge de la transformación de los antiguos bloques conocidos como Los Dálmatas. La intervención ha sido calificada por la compañía como un proyecto de “regeneración” para la ciudad y supondrá una inversión de 10 millones de euros. Entre sus características más destacadas se encuentra la implantación de una doble fachada ventilada de cerámica, que actuará como capa de aislamiento frente al frío y al calor, mejorando la eficiencia energética del edificio.

Además, el proyecto incorpora sistemas de iluminación LED, que dibujan incluso la inicial “p” de Port Hotels en la silueta del edificio, y nuevas áreas de ocio y restauración abiertas no solo a los turistas, sino también a los vecinos de Benidorm. “Los hoteles crean destino”, asegura su CEO, Toni Mayor, destacando que el objetivo no es solo ampliar las habitaciones —que pasarán de 288 a 411—, sino también ofrecer experiencias que integren el ocio con la vida urbana.

Impacto económico y social

Con la remodelación, Port Benidorm se convertirá en el segundo hotel más alto de la ciudad, solo por detrás del icónico Gran Hotel Bali. La ampliación de plazas hoteleras busca reforzar la posición de Benidorm como motor turístico de la Comunidad Valenciana, donde la hostelería y el ocio representan una parte fundamental de la economía. El grupo empresarial pretende que las instalaciones, desde la piscina hasta los espacios gastronómicos, estén abiertas también a los residentes locales, lo que supone un paso hacia un modelo más integrador con la ciudad.

Benidorm, un skyline en constante evolución

El caso de Benidorm es singular en Europa. En los años 60 y 70, la ciudad apostó por un urbanismo vertical que rompió con los modelos turísticos tradicionales. Hoy, ese mismo modelo le ha permitido convertirse en un referente de eficiencia energética, gracias a la concentración de servicios en altura y a la menor dispersión territorial. La llegada de nuevas inversiones como la de Port Hotels refuerza este modelo y confirma que Benidorm seguirá siendo, durante décadas, un laboratorio urbano de alcance internacional.

El horizonte de la ciudad suma así un nuevo coloso que, más allá de su altura, quiere ser símbolo de sostenibilidad, modernidad y capacidad de reinvención. Un ejemplo de cómo Benidorm no solo vive del turismo, sino que se reinventa para seguir liderando el mapa mundial de los rascacielos.

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