El Real Zaragoza confirma el mayor fracaso de su historia: es equipo de Primera RFEF tras años en el pozo de Segunda

El empate ante Las Palmas y la victoria del Cádiz ante el Leganés sellan el descenso del club aragonés, que abandona LaLiga Hypermotion tras años de una gestión que nunca encontró su rumbo.

Se acabó. El Real Zaragoza es equipo de Primera RFEF. El empate ante Las Palmas en el estadio de Gran Canaria y la victoria del Cádiz frente al Leganés han certificado este domingo el descenso del club aragonés a la categoría semiprofesional, el mayor fracaso de su historia moderna y el final de un ciclo de gestión que durante cuatro años prometió el regreso a Primera División y acabó en el abismo.

El marcador del Gran Canaria lo decía todo al pitido final: 1-1. No era suficiente. Nunca lo hubiera sido mientras el Cádiz ganara en el Nuevo Mirandilla, como así hizo con contundencia —3-0 ante el Leganés—, cerrando cualquier ventana de esperanza para un Zaragoza que necesitaba ganar y que no pudo.

Marcos Cuenca igualó en el minuto 73 con un disparo cruzado que durante unos minutos hizo soñar a la afición aragonesa. Pero era demasiado tarde y dependía de demasiados factores ajenos. El descenso, virtual desde hacía semanas, se hizo matemático este domingo.

Un partido que resumió toda la temporada

El guion del partido en Gran Canaria fue una metáfora cruel de lo que ha sido esta temporada para el Zaragoza. El equipo llegó al descanso perdiendo 1-0 tras el gol de Jesé Rodríguez en el minuto 41, en un primer tiempo en el que el conjunto aragonés tuvo ocasiones —una de ellas en el palo— pero no tuvo puntería.

Para colmo, el segundo entrenador Néstor Pérez fue expulsado con roja directa antes del descanso, añadiendo más presión a un banquillo que ya cargaba con el peso de saber que el Cádiz ganaba al Leganés desde el minuto cuatro.

En la segunda parte el Zaragoza lo intentó. Un palo en el minuto 69, una mano providencial de Adrián que evitó el segundo gol local, el empate de Cuenca en el 73. Pero el marcador del Cádiz seguía subiendo —2-0, luego 3-0— y la aritmética era implacable. Con el empate no bastaba. Con la victoria tampoco, dado el resultado del Nuevo Mirandilla.

Si hubo un protagonista positivo en la derrota, fue el portero Adrián. En el minuto 49 evitó con una gran intervención un mano a mano de Amatucci. En el 90, cuando el partido estaba ya decidido, sacó una mano sensacional al disparo de Jesé que habría supuesto el 2-1. Un portero que lo dio todo en una tarde en que todo estaba ya perdido antes de empezar.

La herencia de cuatro años de fracaso

El descenso a Primera RFEF no es un accidente ni una mala racha. Es el resultado lógico de cuatro años de gestión del grupo inversor liderado por Jorge Mas, que compró el club el 24 de mayo de 2022 prometiendo el ascenso a Primera División "la próxima temporada, pero paso a paso", la Champions League como horizonte y un proyecto que devolvería al Zaragoza a los "partidos más importantes de Europa".

Lo que dejaron cuatro años de mandato es un balance deportivo devastador: 46 victorias en 167 partidos de Liga —el 27%—, nueve entrenadores, 93 jugadores con minutos en el primer equipo y ninguna temporada en la que el equipo peleara de verdad por el ascenso. Jorge Mas presenció en directo nueve de esos 167 partidos. Nueve visitas al estadio en cuatro años.

La afición lo veía venir desde hacía meses. Las protestas se multiplicaron en La Romareda. La Federación de Peñas pidió la "salida inmediata" de la propiedad y la "inhabilitación de por vida" de sus dirigentes. El zaragocismo llenó las calles y las redes de una rabia que este domingo ha encontrado su peor confirmación.

Lo que viene: la Primera RFEF y sus incertidumbres

El Real Zaragoza competirá la próxima temporada en Primera RFEF, la tercera categoría del fútbol español, una categoría semiprofesional donde conviven filiales de grandes clubes, equipos históricos en declive y proyectos modestos. Una categoría donde este fin de semana el Castilla y el Pontevedra se disputaron una plaza de playoff con dos reglamentos contradictorios y un juez de competición resolviendo el entuerto.

Las implicaciones económicas del descenso son gravísimas: menos ingresos televisivos, patrocinadores que se replantearán su vinculación al club, abonados que no renovarán y un proyecto de La Nueva Romareda que queda en el aire. El club tiene 39 millones de deuda. Y ya no es un equipo profesional.

El Real Zaragoza, seis veces campeón de Copa del Rey, ganador de la Recopa de Europa en 1995, símbolo del fútbol aragonés durante décadas, jugará el año que viene en Primera RFEF. Es la frase más triste que se ha escrito sobre este club en mucho tiempo.

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