Así es la única UCI de juguetes de España: repara hasta 100 juguetes al año

En el corazón de Gràcia, Noemí Batllori dirige un "hospital de juguetes", donde muñecas y peluches maltrechos reciben una reparación que les da nueva vida.

Noemí Batllori reparando juguetes en ‘L’Hospital de les Joguines’ / Gala Espín
Noemí Batllori reparando juguetes en ‘L’Hospital de les Joguines’ / Gala Espín

En un pequeño taller de la Vila de Gràcia, se lleva a cabo una labor artesanal y llena de cariño: la reparación de juguetes dañados. Este lugar, conocido como el "hospital de juguetes", es un espacio donde muñecas con ojos rotos o peluches desgastados encuentran una nueva oportunidad de ser disfrutados por nuevas generaciones.

LA IMPULSORA DEL HOSPITAL DE JUGUETES: NOEMÍ BATLLORI

La responsable de este peculiar hospital es Noemí Batllori, una maquetista y artesana de juguetes que comenzó su labor reparadora en 2017, tras la rotura de la muñeca de su hija Gala. De allí nació la idea de abrir un espacio donde se pudieran reparar estos objetos tan especiales, que no solo pertenecen a los más pequeños, sino que también tienen un fuerte valor sentimental para muchas personas mayores.

L'Hospital de les Joguines de Gràcia es el único de España / Gala Espín
L'Hospital de les Joguines de Gràcia es el único de España / Gala Espín

UNA TRADICIÓN QUE SE RENUEVA

En este hospital, los juguetes no solo son reparados, sino que también reciben un trato de pacientes especiales, con etiquetas numeradas y un seguimiento detallado. Muñecas de porcelana, peluches, triciclos de madera y hasta caballitos de cartón se encuentran en las estanterías de ingresos, esperando ser restaurados por la habilidad de Batllori. Desde que abrió sus puertas en 2019, más de 500 juguetes han sido reparados, devolviendo la felicidad a quienes los vieron crecer.

TALLERES Y CONSUMO RESPONSABLE

Además de la restauración, Batllori organiza talleres para enseñar a reparar juguetes, promoviendo el consumo responsable y el reciclaje. Estos talleres están dirigidos a escuelas, estudiantes de magisterio y profesionales de la formación, buscando dar valor a un tipo de trabajo que no se limita solo a la reparación, sino que también fomenta la creatividad y el respeto por los objetos de valor sentimental.

Para Batllori, la reparación de juguetes no es solo un trabajo, sino una labor muy gratificante. “Recibo mucha buena energía de las personas cuando les devuelvo sus juguetes reparados, es una sonrisa constante”, comenta la artesana. Entre los proyectos futuros de Batllori, se encuentran la creación de coches de madera y casas de muñecas, que buscan seguir promoviendo un consumo consciente y el aprecio por los juguetes antiguos.

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