Las dos grandes obras que llegan a Zaragoza y están en pleno centro: cambio radical
Zaragoza inicia los estudios para renovar el paseo de la Constitución y el tramo pendiente del Huerva, dos proyectos clave para modernizar la ciudad e integrar el río en el entorno urbano.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha dado el primer paso administrativo para abordar dos proyectos que marcarán el futuro urbano de la ciudad: la renovación del paseo de la Constitución y la integración del tramo pendiente del río Huerva. Para ello, se ha licitado un contrato de 165.206,15 euros, dividido en dos lotes, destinado a realizar los análisis técnicos previos y plantear distintas alternativas de intervención.
El tramo olvidado del Huerva
El conocido como proyecto Huerva 3 se centrará en el sector comprendido entre el colegio Corazonistas y la calle Miguel Servet, paralelo al paseo de la Mina y a la calle Coimbra. Se trata del único tramo urbano del río que hasta ahora no ha sido objeto de las actuaciones de renaturalización que ya se ejecutan en otras zonas, como el Parque Grande o la desembocadura.
El estudio técnico permitirá diseñar un plan de actuación que contemple la eliminación de especies invasoras, la regeneración vegetal autóctona, la mejora de la calidad de las aguas y la creación de sendas peatonales que faciliten el acceso y el uso ciudadano de la ribera. También se prevén trabajos en infraestructuras urbanas cercanas, como la renovación de colectores de saneamiento, la instalación de mobiliario urbano, la modernización del alumbrado público y la adecuación de calles adyacentes como Coimbra, con el fin de conectar el cauce al tejido urbano y evitar que quede aislado del resto de la ribera.
El concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha insistido en la necesidad de que “ningún tramo del Huerva quede sin integrar”, con el objetivo de dar coherencia al conjunto de intervenciones de renaturalización impulsadas en los últimos años.
Constitución, una arteria que necesita renovación
De forma paralela, el Ayuntamiento ha iniciado la fase preliminar para intervenir en el paseo de la Constitución, uno de los ejes más representativos de Zaragoza y punto de conexión entre el centro histórico y los barrios del sur.
El análisis se centrará en el cubrimiento del Huerva que discurre bajo la superficie de este paseo, entre la plaza de Basilio Paraíso y el paseo de la Mina. Este tramo, a diferencia del renovado en Gran Vía con motivo de la construcción del tranvía, acumula décadas de desgaste y presenta deficiencias estructurales que requieren de un estudio exhaustivo.
El contrato exigirá al adjudicatario la elaboración de al menos tres alternativas de mejora, evaluadas según criterios de rentabilidad económica, sostenibilidad ambiental y funcionalidad urbana. Estas alternativas deberán permitir una futura información pública y evaluación ambiental, con el objetivo de seleccionar la más adecuada y viable para la ciudad.
El proyecto también deberá contemplar la reposición o desvío de servicios esenciales, como redes de abastecimiento de agua, saneamiento, alumbrado público y canalizaciones privadas, para garantizar la seguridad y continuidad de los suministros durante las obras.
Una visión de ciudad a largo plazo
Ambas actuaciones se enmarcan en la estrategia municipal de renaturalización urbana y de recuperación de grandes avenidas y espacios públicos. Por un lado, el Huerva se convierte en protagonista de un proceso de reconexión con la ciudad, en línea con otras iniciativas de restauración fluvial en Europa. Por otro, el paseo de la Constitución, que soporta una intensa actividad comercial y de tráfico, verá planteada su modernización para adaptarse a los nuevos criterios de sostenibilidad, accesibilidad y movilidad.
Con estos estudios preliminares, Zaragoza sienta las bases para un doble proyecto de transformación urbana que persigue mejorar la calidad de vida de los vecinos, reforzar la cohesión territorial y potenciar la imagen de la ciudad como referente en innovación urbana y sostenibilidad.

