Fallece a los 41 años Amaia Arrazola, la artista que llenó de color las calles de Zaragoza
La ilustradora y muralista Amaia Arrazola, una de las artistas más queridas del panorama nacional por su estilo vital, colorido y profundamente humano, ha fallecido a los 41 años en Barcelona, donde residía desde 2010.
Nacida en Vitoria en 1984, su trayectoria es una historia de sensibilidad, creatividad y valentía que marcó tanto el arte urbano como la ilustración contemporánea.
Su nombre está ligado a Zaragoza, ciudad en la que dejó una huella imborrable gracias a su participación en el Festival Asalto, donde llenó de vida y color espacios como el colegio Mateo Valero de Alfamén y, sobre todo, las paradas del tranvía inspiradas en el 30 aniversario de la Convención de los Derechos del Niño.
En 2019, su arte se fusionó con el paisaje urbano zaragozano, convirtiendo el recorrido del tranvía en un homenaje al derecho a soñar, crear y jugar. También llevó a cabo una exposición de patinetes reciclados en el Tubo.
'El Correo' informaba de que la joven Amaia, había sido víctima de una enfermedad detectada hace poco más de un mes.
De la publicidad a la ilustración
Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Complutense de Madrid, Arrazola comenzó su carrera como directora de arte en agencias publicitarias. Sin embargo, pronto decidió romper con aquel mundo para dedicarse de lleno a la ilustración.
Su salto al reconocimiento llegó con “Wabi Sabi” (Lunwerg Editores, 2018), un libro que recogía sus vivencias durante una estancia artística en Japón y que supuso un antes y un después en su carrera. Más tarde llegarían “El meteorito” (2020), donde narró con crudeza y ternura su experiencia con la maternidad, y “Totoro y yo” (2022), un tributo personal a la imaginación del cineasta Hayao Miyazaki.
Murales con alma y memoria
Amaia Arrazola fue también una de las grandes figuras del arte mural contemporáneo, con obras repartidas por todo el país y más allá de nuestras fronteras. En el último año participó en el Festival Colors Urban Art de Estrasburgo, donde plasmó a una niña soñando con conejos de colores, un símbolo de la imaginación sin límites.
En 2023, su mural “Contra el olvido”, ganador del programa “Compartiendo Muros” del Ayuntamiento de Madrid, rindió homenaje a Las Sinsombrero, ese grupo de mujeres intelectuales y artistas que rompieron moldes en los años veinte. También fue la autora del mural para el espectáculo Alegría del Cirque du Soleil y de obras urbanas que marcaron la identidad de barrios como Gràcia en Barcelona, donde residía.
Una voz para la maternidad real
Con El meteorito, Arrazola dio voz a una generación de mujeres que no se reconocían en los relatos idealizados sobre la maternidad. Su testimonio —recogido incluso por el Instituto Vasco de la Mujer en un estudio sobre maternidades y producción cultural— hablaba de la vulnerabilidad, el cansancio y la transformación que supone ser madre. Con humor, honestidad y ternura, convirtió su experiencia personal en una forma de acompañamiento colectivo.
Ganadora en 2024 del cartel de las fiestas de La Blanca de Vitoria, Amaia Arrazola vivió su último año rodeada de proyectos y sueños cumplidos. Su repentina enfermedad, detectada apenas un mes antes de su fallecimiento, truncó una carrera que todavía prometía nuevas historias, nuevos colores y nuevas miradas.