Qué hay detrás de la guardería de Zaragoza investigada por abusos sexuales
La escuela infantil privada Waldorf Munay de Zaragoza, ubicada en la calle Valle de Oza (Arrabal), no ha abierto sus puertas esta semana mientras continúa la investigación judicial por presuntos abusos sexuales a menores atribuidos a un trabajador del centro.
El caso, que ya ha provocado una fuerte alarma entre las familias, se instruye en el Juzgado de Instrucción nº 11 de Zaragoza, después de que el pasado viernes el sospechoso fuera detenido y puesto en libertad con cargos, con prohibición expresa de acceder al centro, según confirmó el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA).
Qué se investiga y en qué punto está
La causa se abrió a raíz de la denuncia de los padres de una menor de 3 años. La Policía Nacional asegura que fueron dos las denuncias interpuestas por hechos similares.
Además, las familias denunciantes sostienen que podrían existir más casos, hasta cuatro en total; no obstante, no constan nuevas denuncias formalizadas ni en juzgado ni en comisaría. La investigación deberá aclarar el alcance real de los hechos y determinar si hay más víctimas.
En este contexto, hay versiones contradictorias sobre la función que desempeñaba el investigado en el centro. Familias relatan que el hombre impartía clases de música, ayudaba en cocina y comedor, y acompañaba a menores al baño y en cambios de pañal, momentos en los que habrían ocurrido los supuestos abusos.
El TSJA, en cambio, descarta tajantemente ese extremo y precisa que “no es profesor ni propietario del centro, es una persona contratada que hacía labores de mantenimiento”. Será el juzgado quien, con las pruebas y testimonios, determine la veracidad de cada afirmación.
Un centro “fuera del control” educativo
El caso ha abierto un debate de fondo sobre la supervisión pública de determinadas escuelas infantiles privadas. La Patronal Aragonesa de Centros de Educación Infantil (Pacei) ha manifestado su consternación y ha precisado que Waldorf Munay “no pertenece a Pacei y tampoco es un centro autorizado por el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón”. En consecuencia, no forma parte del sistema educativo reglado, ni recibe financiación pública, y opera con permisos municipales.
El Departamento de Educación confirma que no tiene competencias directas sobre el centro al tratarse de una entidad privada no integrada en la red autonómica: “Esta escuela es una entidad privada que habrá tenido sus autorizaciones por parte del Ayuntamiento”, señalan fuentes del Gobierno aragonés. El Ayuntamiento de Zaragoza, por su parte, afirma que el establecimiento dispone de licencia para actividad de guardería y que no constan denuncias ni incumplimientos urbanísticos.
Pacei denuncia la “proliferación de centros alegales” que operan “sin control alguno” bajo denominaciones alternativas y reclama más inspección y una regulación específica para evitar zonas grises que, a su juicio, debilitan la protección de los menores y la seguridad jurídica de las familias.
Waldorf Munay se presenta como parte de la Asociación de Centros Educativos Waldorf de España y se define —según su web— como un espacio que ofrece “un entorno seguro, cálido y cuidado” donde se “respeta el ritmo de cada niño”, bajo una pedagogía alternativa. En el centro, de titularidad privada, habría unos 25 alumnos inscritos, de acuerdo con fuentes consultadas. Este diario no ha podido obtener la versión de sus responsables pese a los intentos de contacto.



