Imágenes I El monasterio de Zaragoza que lleva años abandonado y es una joya
En la actualidad sigue en propiedad privada y los restos conservados presentan grave deterioro.
La primera etapa del monasterio de Santa Fe está rodeada de incógnitas por la pérdida de documentación directa. Tradicionalmente se fija 1223 como fecha de fundación, aunque el origen se situaría en Albalate de Cinca (Huesca) bajo la advocación de Santa María de Fonclara.
Se cree que contó con el beneplácito de Jaime I, extremo no documentado. Los impulsores fueron Miguel Pérez Zapata y su esposa Sancha Garcés, quienes cedieron edificios, bienes y rentas para poner en marcha la comunidad. La protección señorial —reforzada por la cercanía de Zapata a Pedro el Ceremonioso, que facilitó privilegios reales— fue continuada por su hijo Rodrigo Zapata. Pese a la precariedad inicial, el monasterio mejoró su situación y alcanzó un periodo de prosperidad en el siglo XVI.
En el siglo XVIII todo el conjunto fue remodelado por fray Benito Plano, operación que desdibujó su fisonomía medieval. El siglo XIX trajo su declive: en 1808 el cenobio fue ocupado por tropas francesas, saqueado e incendiado, obligando a huir a los monjes hasta su regreso en 1814. Después sufrió una exclaustración durante el Trienio Liberal y, finalmente, la supresión y venta (1835–1836). En la actualidad sigue en propiedad privada y los restos conservados presentan grave deterioro.