El surrealismo en un piso del Coso de Zaragoza: está okupado y cuesta 800.000 euros

El lujo también se okupa: este es el piso en el centro de Zaragoza que está a la venta pese a estar ocupado.

Pese a la entrada en vigor de la llamada Ley Anti-okupa el pasado 3 de abril de 2025 —que promete agilizar los desahucios en un plazo máximo de 15 días tras la denuncia del propietario—, la problemática de la okupación sigue siendo un quebradero de cabeza en España. Y Zaragoza no se escapa de esta crítica situación inmobiliaria donde, cada vez más, está en el ojo de huracán el protagonismo de los llamados inquiokupas.

Tanto es así, que cada vez es más común encontrar en portales como Idealista viviendas ocupadas ilegalmente a la venta, reflejo del hartazgo de sus dueños, que optan por vender antes que iniciar largos procesos judiciales. En Zaragoza, esta situación ha alcanzado un nuevo hito: el piso okupado más caro a la venta en la ciudad, cuyo precio asciende a 780.000 euros.

Un inmueble de lujo… okupado

La vivienda se ubica en la calle Coso, a escasos metros de la plaza de España y pared con pared con el Teatro Principal de Zaragoza. El inmueble tiene vistas privilegiadas a una de las zonas más emblemáticas de la capital aragonesa. Sus 321 metros cuadrados construidos la convierten en un inmueble singular: cuenta con cinco dormitorios, cuatro baños, un amplio salón-comedor y cocina independiente.

Su amplitud lo hace ideal tanto para uso familiar como para inversores que apuesten por fórmulas como el ‘rent to rent’. En este caso, nada de lo que dice el anuncio de Idealista... puesto que al estar okupado su uso es más bien la inquiokupación y con la única rentabilidad que le genera al okupa u okupas.

La ficha publicada en el portal inmobiliario destaca su localización en el centro de Zaragoza, junto a la Basílica del Pilar, la Seo y el Puente de Piedra, con acceso cercano a servicios sanitarios, educativos, deportivos y de transporte público. Sin embargo, el atractivo del piso se ve condicionado por su situación legal.

El anuncio lo deja claro: no se puede visitar ni tasar; no se puede hipotecar; la compra debe hacerse al contado y el comprador debería asumir el coste y el proceso de la desocupación. Es decir, toda una odisea legal y moral para poder disfrutar de un inmueble premium en la ciudad de Zaragoza. Además, se avisa de que el precio puede variar en caso de resolverse el conflicto de ocupación.

Lo sorprendente del caso es que este tipo de pisos okupados ya no se limita a barrios periféricos o en declive. Ahora, incluso viviendas de alto valor en zonas prime del centro de Zaragoza se ven afectadas.


 

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