Las zonas de Zaragoza donde hay más alergias y el polen está muy presente

La cantidad de polen en diferentes áreas de la ciudad de Zaragoza.

La primavera de 2025 está siendo dura para las personas con alergias. Los expertos advierten que las fuertes lluvias de las últimas semanas y la contaminación en las grandes capitales han hecho que suba la cantidad de polen, especialmente el de gramíneas, que afecta al 85% de quienes tienen alergia estacional.

De hecho, es en el mes de mayo cuándo se marca el inicio de la polinización de las gramíneas, que son muy perjudiciales para los que tienen problemas respiratorios. Este proceso va a seguir hasta finales de junio, y lo que pase dependerá mucho de las lluvias de los meses anteriores.

Las alergias en Zaragoza: el mapa del polen por barrios

Este año, las lluvias han hecho que la vegetación crezca más, lo que ha aumentado los alérgenos en el aire. En Zaragoza, usar el mapa polínico se ha vuelto muy útil. Este mapa muestra la cantidad de polen en diferentes áreas de la ciudad, ayudando a las personas a planear sus salidas y reducir su exposición.

Los días sin cierzo son especialmente problemáticos, ya que el polen se queda acumulado porque el viento no limpia el aire. Según una consulta del mapa polínico, los lugares de mayor riesgo son los grandes parques urbanos como el Parque Grande José Antonio Labordeta, el parque de Delicias o la zona de la Expo, donde hay muchas plantas que producen polen.

La clave, también, está en evitar los paseos junto al río Ebro y el río Huerva, que tienen muchas gramíneas. Por otro lado, los barrios más seguros y donde hay muchísimo menos polen son los barrios de Valdespartera y Parque Goya, ya que están más alejados y tienen más entrada de viento, lo que ayuda a disminuir el polen en el aire.

La Sociedad Aragonesa de Alergias ha compartido algunos consejos prácticos para lidiar con el polen en los próximos meses, como: No ventilar la casa en las horas más cálidas, solo por la mañana; mantener las ventanas del coche cerradas mientras se viaja; usar mascarillas y gafas de sol para evitar el polen; y revisar el mapa polínico a diario para planificar actividades al aire libre.

También se aconseja a los alérgicos empezar tratamientos preventivos, como antihistamínicos, antes de que llegue el pico de polinización. Las personas que son sensibles a las gramíneas, por ejemplo, deberían comenzar sus precauciones a mediados de mayo.

Además, con la llegada de una ola de calor, los síntomas pueden empeorar porque el ambiente se vuelve más seco y facilita la dispersión de alérgenos. Por eso, el final de mayo y junio son meses críticos para quienes tienen alergias estacionales. Las autoridades sanitarias piden a la gente que esté atenta y siga las fuentes oficiales sobre la calidad del aire y los alérgenos. Todo esto es para tratar de minimizar el impacto de una primavera que ya se considera una de las peores en años.

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