El origen del queso de Mercadona: hay tanto españoles como del extranjero
Lo confesamos: en esta redacción somos "queseras" perdidas. No hay cena rápida que se precie sin una buena tabla, y Mercadona se ha convertido en nuestro templo particular para estos caprichos. (Sí, nosotras también hemos probado casi todas las novedades de la sección).
Pero alguna vez te habrás preguntado, mientras etiquetas el queso viejo tostado o el tierno de cabra: ¿De dónde viene esto realmente? ¿Es todo de aquí o nos la están "jugando" con el origen?
La respuesta corta es que Juan Roig ha tejido una red de proveedores que mezcla lo mejor de nuestra tierra con joyas internacionales que no envidian a las tiendas gourmet.
Según los últimos datos de marzo de 2026, Mercadona mantiene su apuesta por el producto español, pero ha abierto la veda a queserías europeas para traer sabores que aquí, sencillamente, no podemos replicar.
Es el momento de girar la cuña y leer la letra pequeña. Vamos a contarte quién está detrás de tus favoritos.
La "Armada Española" de los quesos de Mercadona
Si eres fan de los quesos curados, viejos o añejos, lo más probable es que estés consumiendo producto 100% nacional. Es el orgullo de la casa y donde Mercadona más pecho saca.
El gran gigante detrás de muchas de estas piezas es Entrepinares. Esta empresa vallisoletana es la responsable de que el queso "Viejo Tostado" haya ganado premios internacionales y sea un fijo en nuestras neveras.
Pero no están solos. Queserías como Postres Lácteos Romar o la prestigiosa Quesería Lafuente (en Cantabria) también ponen su sello en las variedades de crema y mozzarellas frescas.
Lo que más nos gusta es que la cadena apuesta por leche recogida en granjas de Castilla y León, Galicia o Madrid, apoyando directamente al sector ganadero español.
Dato importante: El etiquetado de Mercadona es cada vez más transparente. Busca el sello de "Origen España" para asegurarte de que la leche proviene de nuestras vacas, ovejas y cabras.
El salto a Europa: ¿Qué traemos de fuera?
No todo puede ser manchego. Hay sabores que tienen nombre propio y denominación de origen protegida más allá de los Pirineos, y Mercadona lo sabe.
Si te pierden los quesos de untar tipo Mascarpone o el Gorgonzola, el origen suele ser Italia. Es la única forma de garantizar ese sabor auténtico que nos transporta a la Toscana en cada bocado.
Por otro lado, los famosos quesos tipo Brie o Camembert suelen viajar desde Francia. Los maestros queseros galos tienen el secreto de esa textura fundente que tanto nos gusta para nuestras tostadas.
Y ojo a los quesos de tipo Gouda o Edam, que suelen proceder de los Países Bajos y Alemania, donde la producción de leche de vaca es masiva y de altísima calidad para este tipo de variedades suaves.
Se trata de una estrategia de "especialistas": traer cada tipo de queso de donde mejor saben hacerlo. Eficiencia y sabor en un mismo pack.
¿Cómo elegir el mejor queso para tu bolsillo?
El ahorro no está solo en el precio, sino en la calidad nutricional. Los quesos de Deliplus y Hacendado han pasado filtros muy estrictos que los sitúan, en ocasiones, por encima de marcas el doble de caras.
Si buscas lo más saludable, apuesta por las opciones "Gran Reserva" o añejos. Tienen menos lactosa y una mayor concentración de nutrientes (aunque también más calorías, ¡ojo!).
Para las que cuidan la línea, los quesos frescos de Burgos siguen siendo la opción imbatible, y en este caso, el origen suele ser siempre nacional y de proximidad.
Es curioso ver cómo Mercadona ha conseguido que un queso de 5 euros compita cara a cara con piezas de charcutería selecta. El secreto está en el volumen de compra y en esos acuerdos a largo plazo con los proveedores.
Tip de Gema: Saca el queso de la nevera al menos 20 minutos antes de consumirlo. Da igual si es de Valladolid o de Ámsterdam; si está frío, no sabe a nada.
La transparencia como bandera en 2026
A diferencia de hace años, ahora es casi imposible que te den "gato por liebre". La normativa de etiquetado obliga a especificar el origen de la leche, algo que Mercadona cumple a rajatabla.
Esto nos permite ser consumidoras más conscientes. Podemos elegir el producto de kilómetro cero para el día a día y darnos un capricho internacional los fines de semana.
Al final, lo importante es que el sabor nos convenza y que el precio no nos haga un agujero en el presupuesto mensual de la compra.
Mercadona ha demostrado que se puede ser un gigante y a la vez cuidar la procedencia de lo que comemos. O al menos, ponerlo bien clarito en el envase.
Y tú, ¿eres más de la potencia de un Entrepinares nacional o te pierdes por la suavidad de un Brie francés? ¡Cuéntanos tu favorito!
La próxima vez que vayas a la compra, fíjate en la parte de atrás de la cuña. Te sorprenderá el viaje que ha hecho ese queso antes de llegar a tu plato.