Martes, 04 de Octubre de 2022

La Diputación de Zaragoza ha lanzado recientemente un nuevo plan restauración de bienes histórico-artísticos de titularidad eclesiástica que casi triplica el presupuesto del anterior y que en total va a suponer una inversión de 6,3 millones de euros aportada también por las diócesis y los ayuntamientos. Con ese dinero, financiado en dos anualidades hasta el año 2023, se van a poder acometer un total de 138 intervenciones en iglesias, ermitas, retablos y otros objetos religiosos de  118 municipios de la provincia.

“Gracias a la incorporación de parte de los remanentes que hemos ido ahorrando en los últimos años, este plan va a poder atender todas las solicitudes recibidas tanto para la rehabilitación de edificios como para la recuperación de bienes muebles”, explica el presidente, Juan Antonio Sánchez Quero. “Solo se han quedado fuera aquellas peticiones que no cumplían las bases de la convocatoria, lo que significa que vamos a dar otro impulso muy importante a la conservación de nuestro patrimonio histórico-artístico”.

Dentro de las 87 actuaciones previstas en bienes inmuebles destacan intervenciones como las previstas en la iglesia de Nuestra Señora del Castillo de Aniñón; la iglesia de San Millán de Torrelapaja; la ermita de San Roque de Villafeliche; la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Mesones de Isuela; la iglesia de Santiago el Mayor de Santed; la iglesia de Santa María Magdalena de Los Fayos; la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles de Pedrola; o la iglesia de San Adrián de Undués Pintano.

*Mira aquí el listado completo de actuaciones incluidas en el plan

Por su parte, entre las 51 restauraciones aprobadas dentro del plan de bienes muebles sobresalen arreglos como los que se van a llevar a cabo en el retablo mayor de la Virgen de los Reyes de Calcena; el retablo de María Magdalena de Maluenda; el retablo mayor de San Esteban de la iglesia parroquial de Sigüés: el retablo mayor de San Pedro Apóstol de Romanos; o el retablo mayor de San Miguel Arcángel de la iglesia parroquial de Villareal de Huerva.

Como en anteriores ediciones, la Diputación de Zaragoza aportará el 60% de los fondos de cada actuación y las diócesis de Zaragoza, Tarazona y Jaca y los ayuntamientos beneficiarios, el 40% restante a partes iguales. En cifras totales, la DPZ financiará 3,8 millones de euros y los obispados y los consistorios, 2,5 millones. El plan se canaliza a través de convenios a tres bandas para cada una de las actuaciones.

“La Diputación de Zaragoza lleva 40 años siendo decisiva para la restauración del patrimonio de nuestros pueblos, primero con los planes de bienes eclesiástico y luego también con los planes para rehabilitar los bienes histórico-artísticos de propiedad municipal”, recuerda Sánchez Quero. “Con este nuevo plan damos otro paso adelante en esa labor que, aunque resulta ingente por la extraordinaria riqueza de ese patrimonio, al mismo tiempo es imprescindible por el valor sentimental que esos bienes tienen para los vecinos de nuestro medio rural y porque conservar el patrimonio es otra de las tareas fundamentales en la lucha contra la despoblación”.

MÁS PLANES DE RESTAURACIÓN

El anterior plan de restauración de bienes eclesiásticos invirtió 2,3 millones de euros entre los años 2017 y 2018 con el mismo reparto entre administraciones que el actual. Posteriormente, la DPZ lanzó un nuevo plan de restauración de bienes de titularidad municipal dotado con otros 2,2 millones de euros para los años 2020 y 2021. En este caso, la Diputación de Zaragoza aporta el 60 del coste de cada intervención y los ayuntamientos, el otro 40%.

El plan impulsado ahora contempla 138 actuaciones diferentes que se llevarán a cabo en 118 municipios de la provincia. De ellas, 87 van a realizarse en iglesias y ermitas con un presupuesto total de casi 5,3 millones de euros y 51, en bienes muebles como retablos, pinturas, esculturas u otros objetos religiosos con una inversión total de algo más de 1 millón de euros. El aumento del presupuesto a través de la incorporación de remanentes ha permitido que el número de actuaciones incluidas se haya incrementado sensiblemente respecto a la resolución prevista inicialmente, pasando de 42 a 87 en el caso de las edificaciones y de 50 a 51 en los bienes muebles.

ALGUNOS EJEMPLOS DE RESTAURACIÓN

– Rehabilitación de las cubiertas y restauración parcial de las pinturas murales de la capilla del Santísimo Misterio de Aniñón. Los trabajos se van a basar en la restauración de la capilla del Santísimo Misterio, que forma parte de la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Castillo de Aniñón, una de las construcciones más relevantes dentro del conjunto de las iglesias mudéjares de la Comunidad de Calatayud. Se centrarán en las cubiertas, que se encuentran en mal estado de conservación debido a las filtraciones de diversa consideración que han afectado a las pinturas murales y yeserías que ocupan completamente los paramentos de la misma, generando importantes daños, de manera que también se restaurará la decoración, actuando en el primer tramo de los pies de la capilla junto a la nave principal de la iglesia, restaurando completamente la cara interior del muro de la portada, la bóveda de cañón con lunetos y el primer arco.

-Continuación de la restauración de la capilla de Nuestra Señora de Malanca de Torrelapaja. Los trabajos en esta capilla situada dentro de la iglesia de San Millán, un edificio declarado bien de interés cultural, van a consistir en la renovación del pavimento y en la instalación de un cerramiento en el acceso a la capilla desde la nave principal de la iglesia, lo que facilitará su acondicionamiento ambiental, ya que esta capilla, de tamaño más reducido, es el espacio del templo que se usa habitualmente para la celebración de los actos religiosos ordinarios. Con esta actuación se completará la restauración de la capilla, que se inició en 2017.

-Reparación de la iglesia de San Adrián de Undués Pintano en Los Pintanos. Las obras complementarán a actuaciones ya realizadas con anterioridad. El objetivo resolver el agrietamiento de la fachada principal, los movimientos en la bóveda del coro y eliminar humedades en varias capillas y la falta de pintura en bóvedas y paredes interiores. Para ello se van a apuntalar los nervios de la bóveda del coro para evitar mayores desplazamientos y se van a recolocar las piezas. Además, se van a renovar los cabeceros de la puerta y las ventanas que se encuentren en mal estado y se van a retejar las zonas con humedades como la sacristía.

– Restauración de la iglesia de Santa María Magdalena de Los Fayos, construida a finales del siglo XVI. El objetivo es evitar el hundimiento de las cubiertas y conservar así este monumento, por lo que la actuación más urgente es reparar las cubiertas laterales. La estructura de la nave central ya fue restaurada y presenta buen estado y se colocarán canales para proteger la edificación de las humedades. Además, se sustituirá el tejado de la sacristía y se adecuarán los espacios interiores y el acceso a la iglesia.

– Restauración de la sacristía de la iglesia parroquial Nuestra Señora de los Ángeles de Pedrola. Las obras consistirán en reparar las grietas que tiene la cubierta, por las que se filtra la luz y el agua.

– Restauración del retablo mayor de la Virgen de los Reyes de Calcena. De estilo renacentista, es un buen ejemplo de escultura plateresca, realizada por el escultor Diego Martínez, que se encuentra en un edificio declarado Bien de Interés Cultural. Tiene unas dimensiones de 8 x 5 metros y su estado de conservación es deficiente. Presenta un cambio cromático acusado con riesgo de que haya pérdida de capas policromas. Es un retablo de madera tallada, dorada y policromada, de cuerpo de tres pisos y tres calles más un remate, decorado con distintos grupos escultóricos de escenas de la vida de la Virgen. No se desmontará para su restauración para evitar daños y en esta primera fase de los trabajos se procederá a eliminar los paneles laterales, limpieza del interior, se reforzará el sagrario, ya que el mecanismo no funciona correctamente y se intervendrá, entre otras medidas, en la mesa del altar.

– Restauración del retablo de María Magdalena de Maluenda, Bien catalogado: de estilo gótico, perteneciente al siglo XV y con unas dimensiones de 300×320, se le atribuye al taller de Benito Arnaldín. Se realizará una desinfección y consolidación del soporte y se repondrán, entre otras cosas, las piezas rotas.

– Restauración del retablo mayor de San Esteban de la iglesia parroquial de Sigüés, de estilo barroco, creado en el siglo XVII. Se realizarán tratamientos de conservación de la mazonería y restauración de las tablas policromadas y de los lienzos. Se trata de un bien de alta calidad artística, por lo que esta intervención es de resonancia y tiene una significación cultural importante.

-Restauración del retablo mayor de San Pedro Apóstol de Romanos. Con unas dimensiones de 7,80 x 5,5 metros, obra de Martín y Pedro Juan de Tapia, pertenece al siglo XVI y su estado de conservación es muy deficiente. Tiene quemaduras, depósitos de cera, pérdidas de pintura, de volumen y de estructura. Para su restauración será necesario desmontarlo. Se realizará una restauración completa de la mazonería del retablo y, entre otras actuaciones, se repondrán las molduras y piezas que faltan.

– Primera fase de restauración del retablo mayor de San Miguel Arcángel de la iglesia parroquial de Villareal de Huerva. Se trata de un escultórico de estilo barroco de gran tamaño, que data del primer tercio del siglo XVIII. Con esta actuación se pretende recuperar, aunque solo sea parcialmente, la estabilidad, la salud y la belleza de la obra. Se fijarán las zonas de policromía con mayor riesgo de desprendimientos, se limpiará la obra y se consolidarán sus partes y se barnizarán, entre otras muchas medidas.

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