Lunes, 16 de Septiembre de 2019

La gran mayoría de los ayuntamientos aragoneses de poblaciones por encima de 2.000 habitantes han respondido a la solicitud de la Dirección General de Trabajo del Gobierno de Aragón para que remitiesen las relaciones de edificios e instalaciones municipales que puedan contener amianto en sus elementos constructivos.

El objetivo de esta solicitud de colaboración a los ayuntamientos es que los propios ayuntamientos conozcan la presencia de amianto en sus instalaciones y los riesgos de la exposición a este material por parte de los trabajadores que pudieran llegar a manipularlo para que adoptasen las medidas oportunas aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto.

A lo largo de varios ejercicios, la Dirección General de Trabajo ha ido remitiendo cartas, anualmente, en esta línea y con este objetivo, a los ayuntamientos de poblaciones de más de 5.000, 3.000 y 2.000 habitantes.


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La Directora General de Trabajo del Gobierno de Aragón, Soledad de la Puente, indicó que a través de esta campaña “se ha conseguido identificar la presencia de amianto en las instalaciones municipales, así como concienciarlos de los riesgos derivados de la exposición a este material por los trabajadores que intervengan en su retirada y la necesidad de adoptar las medidas preventivas necesarias en su manipulación de acuerdo con la legislación vigente”.

“La respuesta ha sido bastante positiva, ya que han identificado con mayor o menor detalle los locales, instalaciones, edificios, almacenes y equipamientos, en general, de propiedad municipal con presencia de amianto”, indicó.

La presencia de amianto está centrada en el fibrocemento de las cubiertas de estas instalaciones, en las tuberías y depósitos de abastecimiento y saneamiento de agua, conductos de salida de humos y jardineras que fueron instaladas en su momento en dependencias municipales, siempre con anterioridad a 2002, fecha en que su utilización fue prohibida.

LA FIBRA QUE MATA

El amianto es un mineral de estructura fibrosa que fue muy utilizado por sus propiedades físicas de resistencia al calor, al fuego, a los agentes químicos y a la abrasión, en la fabricación de materiales aislantes, revestimientos y cubiertas de fibrocemento.

La comercialización y uso del amianto está prohibido totalmente en España desde diciembre de 2001 y hoy se encuentra en los materiales y productos de los que forma parte, fabricados antes de esta fecha, y que pueden seguir utilizándose hasta el final de su vida útil.

Entre los efectos que puede producir el amianto en la salud de los trabajadores se encuentra la asbestosis, el cáncer broncopulmonar y de laringe, mesotelioma pleural y peritoneal y lesiones pleurales.