Domingo, 23 de Enero de 2022

La reunión celebrada el pasado 5 de noviembre en el SAMA (Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje) concluyó con la evidencia de la voluntad del comité de huelga, formado mayoritariamente por el Sindicato Ferroviario, de dilatar la negociación de manera innecesaria. Pocos días antes, el 27 de octubre, el comité de huelga, después de prácticamente 3 años de negociaciones, planteaba a la empresa una nueva propuesta que implicaba un incremento de la masa salarial superior al 59,8%, que repercutiría drásticamente en las cuentas de la empresa.

La empresa mantiene la mano tendida con la última propuesta realizada en firme el pasado 3 de septiembre, con un gran esfuerzo por las medidas de mejoras salariales, sociales y organizativas, dentro del actual contexto de pandemia y de dificultad económica, con una drástica caída del número de usuarios, y garantizando una estabilidad en el empleo.

El comité de huelga ha vuelto a demostrar su nula voluntad de alcanzar un acuerdo sensato, que además permita finalmente a los ciudadanos de Zaragoza retomar paulatinamente su vida habitual. Lo que está sucediendo en estos momentos con los paros en la Línea 1 de tranvía de Zaragoza es un caso singular y muy llamativo en el conjunto de redes tranviarias de España, empeñadas en garantizar la seguridad y el servicio normal, con la paulatina recuperación de la confianza en el transporte público.   

Precisamente, en esta novena convocatoria de paro parcial en el tranvía, el comité de huelga vuelve a diseñar sus paros en los momentos más concurridos de la jornada, en las horas punta para los usuarios que viajan por motivos laborales o de estudios principalmente.

Finalmente, en esta situación de pandemia, es el viajero el que está siendo rehén de una situación, que ya debería haberse solucionado. Los servicios mínimos se han establecido en el 60% y el comportamiento de los viajeros está siendo ejemplar. La empresa lamenta, en cualquier caso, las afecciones y molestias que están sufriendo.

El Operador, Tranvías Urbanos de Zaragoza, y la Concesionaria, SEM Los Tranvías de Zaragoza S.A rechaza el chantaje a Zaragoza, con la estrategia prepotente del comité de huelga de paralización de un servicio público esencial. Tranvías mantiene en todo momento su ánimo para encontrar el acuerdo, espera una recapacitación por parte del comité y el traslado de consideraciones ajustadas al contexto actual.

UN CONFLICTO PROLONGADO

Como ya se ha recordado, en el anterior comunicado conjunto de Tranvías, con la extinción del convenio colectivo, el 31 de diciembre de 2018, se iniciaron en enero de 2019 las negociaciones del siguiente. Así, se han celebrado desde entonces más de 65 reuniones con el comité, sin lograr que se asuma un escenario sensato para la negociación.

El 5 de enero de 2021 comenzó la primera de las nueve convocatorias de paros parciales llevadas a cabo por el comité de huelga. Una medida que ha supuesto, hasta la fecha, 460 horas de afección al servicio por la huelga, y a día de hoy 184 jornadas afectadas, y la mediación del SAMA, el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje. Ahora, tras la huelga en la Semana Cultural del Pilar 2021, la convocatoria se recrudece y se realiza precisamente en las horas punta del servicio de mañana y mediodía, de lunes a viernes.

LA PROPUESTA DE TRANVÍAS A LOS TRABAJADORES

Reducción de jornada anual en 8 horas durante 3 años, hasta alcanzar al fin del convenio las 1.688h, 24 horas menos que el actual, el equivalente a 3 días de trabajo.

Consideración de los tiempos no efectivos de conductores que pasarán a computar como tiempo de trabajo, lo que supondrá trabajar de media 4 jornadas menos. Con este punto y el anterior, un conductor, con los cuadrantes actuales, pasaría a trabajar 211 días al año al final de convenio. Esto es el equivalente a 4,4 días de trabajo a la semana, y una jornada semanal de 35 horas de promedio.

Mantenimiento del poder adquisitivo, garantizando revisiones anuales con los IPC reales. Este aspecto es muy relevante, teniendo en cuenta el rápido crecimiento del índice que se está sufriendo en la actualidad, y supone un gran esfuerzo para la compañía. En la actualidad, el IPC se encuentra en el 5,5% sólo para el último año 2021.

Nueva paga de verano fija, que incluiría un plus actualmente variable de 460€ vinculado al absentismo que pasaría a ser fijo, para conformar una paga a final de convenio de 1.260€. Por lo tanto, la no asistencia al puesto de trabajo ya no implica una merma en el salario, y además se incrementa el salario en 800€, el equivalente a un 3,4% del salario base.

Nuevos pluses de vacaciones y de jornada partida.

Incremento de las horas anuales destinadas a formación.

Definición de las categorías profesionales y los criterios de promoción interna.

Prioridad en la contratación para el personal eventual

Vigencia de convenio hasta 2023, con el objetivo de reforzar la estabilidad en el empleo.

En definitiva, una propuesta que supone sólo en términos económicos un incremento superior al 10% a la finalización del convenio en 2023, al que se añaden todas las mejoras en términos de reducción de jornada y cómputo de tiempos, totalizando un 13,5%, un 6,5% por encima de los IPC’s previstos.

Estaría distribuido de la siguiente manera: 2021: IPC+3,2%; 2022: IPC+2,1%; y 2023: IPC+1,2%. Estos valores incluyen el coste económico para la empresa destinado a reducción de jornada y a incremento salarial.

Sólo para este 2021, teniendo en cuenta las mejoras económicas y de jornada supone una mejora de las condiciones del 5,6%, y para el próximo año 2022 de un 4,6%.

A modo de ejemplo para la categoría de un conductor, trasladando estos valores a términos absolutos, la empresa realiza un gran esfuerzo, al ofrecer las siguientes cantidades de variación respecto a las condiciones actuales, que para el último año de convenio se consolidan:

Mejora para categoría conductor

2021

2022

2023

Económicos

1.800€

2.175€

2.725€

Jornada

-5 días

-6 días

-7 días

*Con los IPC’s previstos por Funcas para dic 2021 y dic 2022 del 3,9% y 1,4%.

De estos datos, se desprende que, para el último año de convenio, se plantea una mejora equivalente a más de 225€ mensuales (29.700€) y 7 días menos de trabajo al año.

La propuesta de preacuerdo recoge ampliamente el abanico de demandas del comité y supone un importante esfuerzo por parte de la empresa, destinado a cerrar un proceso de negociación y, sobre todo, a poner fin a la huelga.

Con la presentación por parte del comité de huelga de una nueva plataforma que implica un incremento de la masa salarial superior al 59,8%, el comité de huelga demuestra que está instalado en el No, con una nula voluntad de negociación y la clara intención de alargar el conflicto.

La empresa reitera su preocupación por la toma de la ciudadanía como rehén para conseguir las reivindicaciones del comité, en la situación sanitaria de pandemia y de drástica caída de usuarios en el transporte público.

El Operador y la Concesionaria de Tranvías reiteran que la negociación del convenio colectivo no puede estar marcada por el chantaje a la empresa y el perjuicio al usuario.

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