Miércoles, 08 de Febrero de 2023

La guerra puede crear sinergias insospechadas. El torrente de ucranianos que están saliendo del país con destino a Europa occidental por cientos de miles cuentan con un aliado: la España Vaciada. Mientras que en las fronteras del país invadido se concrentran colas de hasta 30 kilómetros para huir, las zonas más despobladas de nuestro país, muchas de ellas en Aragón, han hecho un llamamiento para acoger a los refugiados para su estancia “temporal o definitiva”.

Los pueblos de la España Vaciada “son solidarios y son fuente de vida en comunidad; por eso, pueden ser un buen hogar de acogida para quienes en estos momentos necesitan uno”, apuntan desde la organización. Consideran que la población de Ucrania, afectada por los desplazamientos, debe ser atendida en unas condiciones dignas, por lo que “es imprescindible la solidaridad de todos los pueblos de Europa, las instituciones y la sociedad civil”.

Naciones Unidas ha calculado que el número de desplazados ucranianos desde el inicio de la guerra ya supera el medio millón (aunque esta cifra va en aumento) de una población total de 44 millones de ciudadanos. La gran afluencia de personas refugiadas de la guerra hacia Europa “no debe traducirse en campos de refugiados masificados, que no permiten unas condiciones de vida digna y que no contribuyen a la estabilidad ni a la paz y el equilibrio emocional de las personas que los habitan”, apuntan los colectivos de la España Vaciada.

HOGARES EN VEZ DE CASAS

Ante estas circunstancias y con la Unión Europea volcada en la acogida de refugiados de guerra procedentes de Ucrania, consideran que “es más beneficioso ofrecer hogares, en vez de casas; vecinos, en vez de desconocidos; pueblos, en lugar de casetas de obra temporales; ríos, árboles y aire puro, en lugar de campamentos deshumanizados y sin alma”.

Valoran que los pueblos, vaciados por las circunstancias demográficas españolas, “podrían servir de refugio temporal o definitivo para miles de personas, que en estos momentos necesitan de la mano amiga de los países europeos”. Por este motivo, urgen a las administraciones y organismos públicos a “que adopten las medidas necesarias para agilizar los trámites de acogida, que posibiliten una mejora en las condiciones de esta población afectada”.

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