Miércoles, 02 de Diciembre de 2020

Todo Aragón entra desde este lunes en un nivel de alerta 2, establecido por el ejecutivo aragonés en un decreto ley que se publicará hoy mismo y que fija una reducción de aforos generales al 50 por ciento, la limitación de las reuniones sociales a seis personas y el cierre de la hostelería a las 23.00 horas.

El decreto ley para contener el avance del COVID-19, que se tramitará con carácter de urgencia en las Cortes de Aragón, establece tres niveles de alerta y fija la posibilidad de decretar confinamientos perimetrales en función de determinados indicadores.


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Zaragoza, con una incidencia acumulada de 465 casos por 100.000 habitantes en los últimos días, está “muy próxima” a poder ser confinada, ha reconocido la consejera de Sanidad, Sira Repollés, en la rueda de prensa en la que se han presentado estas medidas, teniendo en cuenta los indicadores aprobados por el Ministerio de Sanidad para localidades de más de 100.000 habitantes (500 casos por 100.000 habitantes, 10 % de positividad y ocupación de camas UCI por casos COVID-19 de más del 35 %). Teruel y Huesca, según la consejera, también están en una situación similar.

Y en el caso global de Aragón, en estos momentos la comunidad tiene una tasa de contagios de 505 por 100.000 habitantes, las UCIs están ocupadas al 40 % por pacientes covid y la tasa de positividad está en torno al 18 %.

Cada lunes se analizará el resultado de la aplicación de estas medidas, ha dicho la consejera, quien ha advertido de que si esta semana Aragón consigue contener la curva, la comunidad continuará en el nivel de alerta 2, pero si no es así, se tomarán otras medidas, como el pase al nivel 3 o incluso el confinamiento perimetral de alguna localidad, comarca o zona de salud.

En el caso de Aragón, se ha establecido que para decretar el confinamiento de municipios de entre 10.000 y 100.000 habitantes (apenas una docena) se tendrán en cuenta otras circunstancias, además de la tasa de contagios, relacionadas con la densidad de población, la movilidad entre poblaciones, la velocidad de la duplicidad de contagios, el tipo de contagios y la existencia de rastreadores.

Pero también se analizarán variables como la vulnerabilidad de la población, la capacidad asistencial, la posibilidad de adoptar medidas de prevención y control o el tipo de transmisión del virus.

Según la consejera, la situación en las UCIs actualmente preocupa al Gobierno, pero existe capacidad de ampliación y la posibilidad de abrir nuevas unidades de intensivos en algunos de los hospitales de Zaragoza, con el personal necesario.

En cuanto a los rastreadores, en estos momentos la comunidad, según Repollés, cuenta con unos 400, de los cuales 88 son militares, con un índice superior a la media nacional, ha dicho.


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En esta fase de alerta 2 se restringen las celebraciones en establecimientos de hostelería a 20 personas en el interior y 35 en el exterior; se prohíbe el consumo en barra, se fija en un 50 % el aforo de comercios, hipermercados, centros comerciales, lugares de culto, academias, bibliotecas y museos y se restringe a 25 el número de asistentes a velatorios en espacios abiertos y a 15 en cerrados.

En el transporte público regular se ocuparán la mitad de los asientos y en el urbano, el aforo es del 75 %. En el caso de que haya que aplicar el nivel de alerta 3, eso implicará prohibir en consumo en el interior de bares y restaurantes, que solo podrán servir en terraza, con un aforo del 50 % y hasta las 22.00 horas.

También reducir a 10 personas en el interior o a 15 en el exterior las celebraciones sociales o civiles, a 25 % el aforo en comercios, museos, bibliotecas, cines y teatros, gimnasios o lugares de culto y suspender los eventos deportivos no profesionales.

El decreto ley, que será presentado este mismo lunes a los grupos parlamentarios de las Cortes, supone una herramienta legal para que el Gobierno pueda tomar las medidas que considere oportunas, en función de la situación epidemiológica y según las competencias que le confiere el Estatuto de Autonomía, ha explicado la consejera de Presidencia, Mayte Pérez.


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Pérez ha dicho que en el Ejecutivo son conscientes de que algunas de las medidas aprobadas supondrán perjuicios para determinados sectores, pero desde el Gobierno ya se trabaja en “medidas complementarias” para compensar estos daños.

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