Jueves, 29 de Julio de 2021

El Ayuntamiento de Calatayud prevé la reapertura de la Colegiata de Santa María para marzo de 2022, tras más de una década cerrada por los problemas estructuras que presentaba el templo. En estos momentos, las labores de rehabilitación se están centrando en la estética del edificio.

Un año después del inicio de la segunda fase del proyecto, el Ayuntamiento de Calatayud ha organizado este lunes una visita para conocer el avance de los trabajos a la que ha asistido el obispo de Tarazona, Eusebio Hernández.

Los actuales trabajos, tal y como ha explicado el arquitecto director, Fernando Alegre, están enfocados en la parte más visible “para recuperar la belleza oculta“. Con este fin se ha instalado un gran andamiaje que permite a los restauradores trabajar en las bóvedas de la iglesia, limpiando y pintando elementos. Al mismo tiempo que se recuperan estos elementos y formas se acomete el pintado de las bóvedas con el fin de recuperar el cromatismo original del edificio en el siglo XVIII.

“A partir del siglo XIX optaron por pintados más oscuros y el achicado de ventanas que tenían un origen renacentista. Con esta rehabilitación queremos conseguir el aspecto original de Santa María, con todo su esplendor”, ha contado Fernando Alegre.

La apertura de ventanas y la recuperación de colores claros –blancos, marfiles, rosados, dorados– generará una sensación de iluminación mucho mayor en el templo. Este será la principal diferencia con respecto que mostraba al colegiata en el momento de su clausura. En la actual fase también se actúa en el cosido de grietas que presentan las cúpulas para poner fin a su deterioro. Una vez colocadas las ‘costuras’ metálicas la zona se recubre con yesos.

EL FUTURO DEL EDIFICIO

Desde julio del pasado año, momento en el que la empresa Edinhor inició esta fase de las obras, se han reparado cubiertas, actuado en humedades y consolidado estructuras. “Ha sido una parte menos visible pero fundamental para garantizar el futuro del edificio“, ha asegurado el arquitecto.

Técnicos arqueólogos trabajan de forma simultánea en el estudio de materiales cerámicos, posiblemente restos de una antigua mezquita, que han sido rescatados en catas arqueológicas realizadas al inicio, con el fin de documentarlos y datarlos adecuadamente.

Para el alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda, es “muy satisfactorio” poder anunciar la apertura de Santa María para el primer trimestre de 2022 para que “bilbilitanos y visitantes puedan disfrutar de la joya de nuestro patrimonio monumental”.

“En el Ayuntamiento ya estamos pensando en los siguientes pasos y nos apoyaremos en la colaboración interadministrativa para continuar con intervenciones en el retablo, el coro y los interiores de las capillas”, ha destacado el alcalde.

Por su parte, el obispo de Tarazona, Eusebio Hernández, ha felicitado a los trabajadores y se ha sentido “ilusionado al comprobar el progreso de esta rehabilitación, que nos va a permitir la tan esperada apertura de Santa María, una pieza clave del amplísimo y rico patrimonio artístico de la diócesis”.

FINANCIACIÓN

El importe de las actuales obras se sitúa en 2.306.643 euros. Esta financiación procede del Ministerio de Fomento –1.697.000 euros– y del Ayuntamiento de Calatayud, que aporta 608.842 euros, a lo que se suma 120.000 euros de la dirección facultativa de la obra, 92.674 euros correspondientes a la exención del 85 por ciento de las licencias y 59.400 euros de la redacción del proyecto.

Asimismo, esta fase es consecución de inversiones anteriores, como la restauración de la cúpula de la colegiata en 2018 con 258.170 euros, o la actuación en la sacristía y el ábside, con una inversión de 431.696 euros. La apuesta del Ministerio de Fomento por este proyecto tiene su origen en 2016, con la firma de un protocolo general entre el subsecretario del Ministerio de Fomento, Mario Garcés, el obispo de Tarazona, Eusebio Hernández, y el alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda.

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