Lunes, 06 de Diciembre de 2021

El Real Zaragoza ha recuperado en los últimos partidos a sus hombres de ataque y un gran ejemplo es Álvaro Giménez. El futbolista cedido por el Cádiz no comenzó de la mejor forma posible su andadura en el Real Zaragoza, pero en los últimos encuentros ha sido uno de los hombres más destacados.

Publicidad

Su tanto frente al Burgos y los dos anotados contra Las Palmas han hecho que el conjunto aragonés abandone la zona baja de la tabla y comience a ilusionarse con los puestos de playoff. El nivel mostrado por Álvaro Giménez en los últimos partidos ha sido muy alto y el delantero sigue siendo un fijo para Juan Ignacio Martínez.

Álvaro ha sido esta mañana el protagonista del Real Zaragoza en rueda de prensa, en la primera sesión de la semana de cara al choque contra el Leganés del próximo lunes. El jugador del conjunto maño reconocía en primer lugar sentirse “feliz y contento de poder estar ayudando al equipo”. Giménez explica que “venía de hacer algún buen partido, pero sin meter gol y al final el gol es lo que te da moral y confianza”.

El delantero también ha hablaba de la competencia que hay ahora mismo en el Real Zaragoza. “Es bueno que vaya habiendo goleadores en los últimos partidos. Cuando hay bajas el que entra sabe que va a rendir y a dar el 100%. Ahora estamos todos y eso es muy bueno para el equipo porque eso va a hacer que todos demos el máximo”.

La buena dinámica que está teniendo el equipo aragonés ha hecho volver a ilusionarse a su afición. “El Zaragoza es un equipo que siempre se ha hecho para estar arriba, para jugar el play off. Empezamos mal, ahora estamos en una buena racha, pero hay que ir paso a paso. Tenemos que ir tranquilo porque muchas veces después de una racha te pegas un golpetazo y tenemos que ir con tranquilidad. Si seguimos así seguro que podemos soñar”, afirmaba sobre el ascenso Álvaro Giménez.

De momento, el Real Zaragoza seguirá preparando su próximo encuentro de liga, que será este próximo lunes en el estadio de La Romareda contra el Leganés, en un partido que puede significar la cuarta victoria consecutiva.