Sabado, 23 de Octubre de 2021

La llegada de Spain Football Capital al Real Zaragoza hará que por primera vez en la historia del club, la propiedad nada tendrá que ver con la ciudad o con Aragón. El club está muy cerca de cambiar de manos, en una venta que puede ser muy significativa y que puede contar por primera vez con la ayuda de fondos de inversión extranjeros. Todo apunta a la presencia de un conocido empresario multimillonario latinoamericano relacionado con la banca y los medios de comunicación, según fuentes conocedoras de la operación. Desde que el Real Zaragoza es SAD (Sociedad Anónima Deportiva), el club siempre ha estado en poder de aragoneses o con intereses empresariales en la ciudad de Zaragoza.

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El conjunto aragonés nació en 1932 y se convertía en un Club Deportivo desde su fundación. Desde 1932, cada junta gestora y su presidente formaban parte de la vida social de la ciudad, la mayor parte de ellos, nacidos en Aragón. Se celebraban elecciones para elegir a los gestores de la entidad. José María Gayarre fue el primer presidente del club, con dos años en el cargo. Posteriormente llegarían 23 presidentes más, hasta la conversión en SAD.

En el año 1992, el Real Zaragoza pasó a ser una Sociedad Anónima Deportiva. Alfonso Soláns Serrano se hizo cargo de la mayoría accionarial. Bajo su mandato se consiguieron los mayores éxitos en la historia del club, con la conquista de la Copa del Rey de 1994 y y la Recopa en 1995, el título más importante en la historia blanquilla. En 1996, Soláns Serrano fallecía en Zaragoza y su hijo Alfonso Soláns Soláns heredaba el club.

La etapa de Alfonso Soláns Soláns tuvo luces y sombras, pero con el conjunto blanquillo luchando entre los mejores. Durante su presidencia, el conjunto zaragozano levantó dos Copas del Rey y una Supercopa, además de un cuarto puesto en el año 2000, en una temporada en la que el Real Zaragoza pudo ser campeón de liga en la última jornada.

En el año 2006, Alfonso Soláns vendió su paquete accionarial al empresario Agapito Iglesias. El soriano (nacido en Navaleno) llegó al Real Zaragoza con un proyecto faraónico, ayudado y rodeado por los políticos del momento vinculados al Partido Socialista. Los fichajes de Aimar, D’Alessandro o Ayala ilusionaron a la afición zaragocista, aunque no tardó mucho tiempo en tambalearse este ‘nuevo’ Real Zaragoza, ya que el equipo descendió a Segunda División en el año 2008.

Tras varios años de impagos, falsas promesas y una gestión lamentable, Iglesias se vio en la obligación de vender el club. La presión popular hizo que el empresario soriano cediera su paquete accionarial, pero lo hizo al grupo de empresarios aragoneses liderado por Mariano Casasnovas en julio de 2016, unos comisionistas que llegaron al club sin ninguna garantía económica para poder gestionar la entidad.

Tras carecer de la solvencia que necesitaba el Real Zaragoza, el club volvió a Agapito Iglesias, que vendió el club por un euro a la Fundación 2032. La llegada de las familias Alierta, Yarza, Forcén e Iribarren supuso un cambio total en la estrategia económica de la entidad. El buen trabajo en materia económica ha supuesto que el club sobreviva 8 años en Segunda División, con unos ingresos muy por debajo de lo que se percibe en la máxima categoría.

En materia puramente deportiva, la última propiedad del Real Zaragoza no ha sido capaz de lograr el ansiado ascenso, aunque ha estado hasta en 3 ocasiones muy cerca de conseguirlo. Los últimos años han estados marcados por la precariedad deportiva, con una gestión caracterizada por la venta de canteranos y un sinfín de vaivenes en la dirección deportivaAhora se abre una nueva etapa en club, con muchos interrogantes, pero con el mismo objetivo de los últimos años: el regreso a Primera División.