Jueves, 29 de Julio de 2021

La temporada de la SD Huesca y el Real Zaragoza no se entendería sin la llegada de dos hombres clave en la reacción de ambos equipos, Pacheta y JIM. Dos entrenadores trabajadores, cercanos, amables y respetados en el “circo” del balompié. Su llegada ha supuesto todo un soplo de aire fresco en los dos conjuntos aragoneses, que se dirigían cuesta abajo y sin frenos a terminar la temporada de la peor forma posible.

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En el caso de la SD Huesca, la llegada de Pacheta supuso una inyección de moral difícil de prever. Al club le costó mucho prescindir de Míchel, el artífice del ascenso a Primera División, pero que no logró hacer despegar al equipo en la élite. Llegó Pacheta y con él los mensajes motivadores y el volver a hacer creer a la plantilla en que la permanencia era posible.

El equipo está ahora mismo a un punto de la zona de permanencia y se ha ganado la posibilidad de soñar con lograr una salvación que parecía imposible hace unas semanas. Pacheta es fútbol y el fútbol le debía una al entrenador burgalés. Tras ascender con el Elche, se le negó la posibilidad de dirigir a un equipo en la máxima categoría del fútbol español y el Huesca le ha dado la oportunidad de su vida.

“Nos vamos a salvar”, comentaba Pacheta en la previa del partido frente a la Real Sociedad. De momento el primer paso ya está dado, triunfo frente al conjunto donostiarra. Ahora el equipo tiene 4 partidos para certificar una permanencia que sería histórica.


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JIM Y EL REAL ZARAGOZA

Nadie quería entrenar al Real Zaragoza y Miguel Montes Torrecilla no encontraba un candidato ideal para dirigir a un equipo que no reaccionaba y se dirigía a Segunda B a toda pastilla. Primero fue Baraja y después Iván Martínez los que intentaron hacer reaccionar al equipo blanquillo.

Juan Ignacio Martínez no lo dudó y dijo ‘si’ en cuanto Torrecilla le ofreció el puesto. Su primer triunfo como entrenador zaragocista fue salir a rueda de prensa y afirmar que la plantilla estaba completamente capacitada para sacar la situación adelante.


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JIM ha dirigido al equipo en 19 partidos, en los que ha sumado 8 triunfos, 6 empates y tan sólo 5 derrotas. Unos números de playoff y que han supuesto que el equipo se encuentre a falta de 5 partidos para el final de temporada fuera del descenso. El Real Zaragoza estaba penúltimo con tan sólo 13 puntos y a 4 de la salvación cuando llegó el entrenador alicantino. Hoy, el equipo es decimoquinto con 43 puntos. Los números hablan por sí solos.

Tanto Pacheta como JIM están logrando sus objetivos y ahora tienen el final de temporada para certificarlo. Los dos técnicos tienen algo muy importante en común: el respeto de todo el futbol español. El triunfo de dos tipos normales, dos motivadores a los que el fútbol les debía una.