Miércoles, 06 de Julio de 2022

La SD Huesca ha presentado su nuevo organigrama en el que Manolo Torres deja de ser consejero delegado y pasa a ser el nuevo presidente de la entidad oscense. Además, se crea una nueva comisión ejecutiva formada por Sergio Gracia, Fernando Callizo y Alberto Larraz. Todos ellos serán los máximos responsables en la toma de decisiones del club aragonés.

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Torres reconocía tras la presentación del nuevo organigrama que ahora todo el peso de las decisiones está más repartido que antes. “La máxima responsabilidad en la ejecución de los acuerdos del consejo de administración recaía sobre mis espaldas y ahora será una responsabilidad compartida. Fundamentalmente es colegiar las funciones que como consejero delegado me correspondían”.

El ya presidente de la SD Huesca también confirmaba que Rubén García continuará al frente de la dirección deportiva. “El club deja de trabajar ni en el área deportiva, ni en la económica ni en la social. La dirección deportiva tiene que moverse para buscar nuevo entrenador y jugadores de cara a la próxima temporada. Desde aquí no se ha planteado que Rubén García no sea el director deportivo”.

El club sigue teniendo un proyecto ambicioso por delante, con el claro objetivo de volver a primera división y fomentar la cantera con la Base Aragonesa de Fútbol, que será una realidad en los próximos años.

En lo deportivo, el equipo tiene por delante dos encuentros para final la temporada e intentar darle la vuelta a la imagen que está ofreciendo la escuadra de Xisco Muñoz en los últimos partidos. El conjunto azulgrana acumula ya 5 partidos sin ganar y el sábado se despedirá la temporada en El Alcoraz frente a la Real Sociedad B, un equipo que intentará apurar sus opciones de permanencia.

Los de Xisco regresan este martes al trabajo para preparar el partido contra los donostiarras, en el que no podrán contar con Dani Escriche que terminó expulsado en el último partido contra el Amorebieta. El equipo tiene como objetivo sumar dos victorias en los dos partidos que restan para concluir una decepcionante temporada.