Jueves, 23 de Septiembre de 2021

La pandemia ha traído consigo problemas añadidos que, en algunos casos, están teniendo consecuencias directas en la economía aragonesa. El caso más conocido es la falta de semiconductores que está provocando serios problemas en la industria de la automoción, hasta el punto que la planta de Opel en Figueruelas ha tenido que realizar paros forzosos en distintas ocasiones. Esta situación está teniendo un impacto directo en las exportaciones aragonesas. Según ha publicado HOY ARAGÓN en las últimas semanas, la alerta económica estaba también en los problemas que se están encontrando industrias como la alfalfa deshidratada, sector en el que Aragón es líder en exportaciones, que está encontrándose con precios prohibitivos en los fletes marítimos.

Así lo han corroborado expertos en la materia en la jornada organizada por Aragón Exterior (AREX), en colaboración con Ibercaja, sobre los problemas logísticos que se está encontrando la Comunidad, especialmente con destino a China. Un centenar de empresas han participado en el webinar, en el que se ha puesto de manifiesto: “No estamos hablando de tarifas altas como en otros momentos de la historia; los precios están absolutamente disparados, nunca se había visto una cosa así”.

Estas han sido las palabras de Jesús Cuéllar, jefe de ventas aéreas y marítimas en DB Schenker Iberia. La clave, en su opinión, está en la demanda: “El comercio mundial se ha recuperado e incluso está en volúmenes superiores”. Además, la Organización Mundial del Comercio prevé que el crecimiento de mercancías continúe, sobre todo en las exportaciones a China, mientras que la capacidad de transporte marítimo tardará unos años en adaptarse, debido al tiempo de fabricación de buques y contenedores.

Las rutas comerciales de Aragón con China y Oriente Próximo / AREX

La solución está, según el responsable de DB Schenker en “tener en mente todas las opciones de transporte”: aéreas, por tren, por camión o por combinaciones multimodales. No obstante, “debemos ser conscientes de que en nuestros presupuestos tenemos que prever costes altos de transporte“.

LA EXPERIENCIA ARAGONESA

La situación logística se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para las empresas exportadoras e importadoras. Así ha quedado patente en los testimonios de varias empresas aragonesas que se pudieron escuchar en el webinar: “Lo puedo cuantificar: se nos han quintuplicado los costes de la importación”, reconoció la CEO de la empresa BTV, Eva Villaverde. Su empresa cuenta con fabricación propia en China desde hace dos décadas. “Se han producido retrasos, pero hemos podido continuar con nuestro servicio inmediato a los clientes”, ha añadido.

“En Fersa importamos unos 600 contenedores anuales”, ha explicado Laura Ballester, la directora de compras de este fabricante de rodamientos con fábricas en Europa, Asia y las Américas. Y sin embargo, “pese a la falta de materias primas, la escasez de contenedores y el aumento de los fletes marítimos este año hemos enviado más rodamientos que nunca a nuestros clientes”. La clave, según ambas directivas, está en la agilidad y la planificación logística: hacer prebookings con antelación y usar rutas o medios alternativos para poder cumplir los contratos.

Ballester y Villaverde, en sus intervenciones / AREX

Más difícil lo tienen los productores de alfalfa deshidratada, como ha comentado Luis Machín, el director de la asociación AEFA que tiene su sede en Zaragoza: “La situación logística durante la temporada 2020/21 ha sido muy complicada; nuestro producto no tiene un alto valor tecnológico, se vende con poco margen, y hemos visto que fue muy difícil acceder a contenedores y a barcos, aparte de los fletes”. Así que, aún con las grandes cantidades de alfalfa que se suelen enviar habitualmente desde Aragón a Asia y Oriente Medio, “parte de la mercancía no ha salido este año”, ha apuntado. “Probablemente algunos clientes se habrán buscado otros proveedores, lo vemos con preocupación”, ha admitido Machín.

NO HABRÁ MEJORA A CORTO PLAZO

En la última parte del webinar los asistentes han planteado sus dudas a los directivos de DB Schenker. La pregunta del millón para los importadores y exportadores aragoneses ha sido, por supuesto, cuándo mejorará la situación del transporte marítimo

Miguel Angel de la Torre, VP Head of Ocean Freight de DB Schenker, no ha sido muy optimista en relación con la situación a corto plazo: “En los próximos dos, tres meses la situación va a ser muy compleja”, augura. “Podemos prever una pequeña relajación en el último trimestre de este año, y en 2022 la situación debería estar mejor”, añade.

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