Martes, 29 de Noviembre de 2022

El colapso de la Atención Primaria sólo se puede solucionar a corto plazo con una redistribución de los puestos y mejoras económicas y laborales. Esta es la principal conclusión que alcanzan los Colegios Profesionales de Médicos de las tres provincias de Aragón, junto a los sindicatos de Médicos de Atención Primaria (CESMAragón y FASAMET), que resaltan que la situación “está llegando a límites peligrosos”.


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Han presentado al Gobierno de Aragón un total de 25 medidas urgentes para paliar la “grave sobrecarga laboral y la falta de profesionales” que sufre el sector. Asimismo, han mostrado su disposición para colaborar con la Administración en la aplicación de soluciones, pero señalan que “en el caso de que no escuchen esta llamada de socorro, tendremos que estudiar otro tipo de medidas de presión”, alertan en un comunicado.

Las acciones propuestas son las conclusiones de la Jornada de Atención Primaria organizada el pasado 28 de septiembre por los Colegios de Médicos de Zaragoza, Huesca y Teruel y los Sindicatos Médicos de Aragón. Un centenar de profesionales de las tres provincias aportaron sus ideas en este debate pionero en toda España, en el que se han formulado propuestas concretas tanto para el sistema general, como para la problemática concreta de los Equipos de Atención Primaria urbanos, el medio rural y el 061.

Las conclusiones señalan que “hoy es imposible prestar unos servicios asistenciales a los que estábamos acostumbrados hace bastantes años” y la solución definitiva a la carencia de médicos requiere medidas para las que tendrán que pasar algunos años. Pero para evitar un colapso definitivo hay que actuar de manera inmediata incrementando la dotación y mejorando la autonomía y la organización de la Atención Primaria.

Así, la primera reclamación es aumentar el presupuesto destinado a la AP hasta alcanzar el 25% de total del gasto de Sanidad, tal como recomienda la OMS o la propia Unión Europea. Actualmente está por debajo del 15% y se demanda llegar a esta cifra en tres años, demostrando el compromiso ya en los presupuestos del Gobierno de Aragón para 2023, que ahora se están elaborando.

Igualmente destacan la necesidad de crear una Gerencia o Dirección única para la Atención Primaria en todo Aragón, sacándola de la actual dependencia de las gerencias de sectores sanitarios; así como de modificar el Mapa Sanitario de Aragón, ya obsoleto, para poder redistribuir a los médicos en las zonas donde sean más necesarios.

Los puntos sobre las condiciones laborales de los profesionales incluyen ofrecer contratos estables y los descansos fijados en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, desarrollar todos los niveles de la Carrera Profesional, recuperar las pagas extras recortadas desde 2010 y garantizar un número máximo de 1.500 tarjetas sanitarias para cada médico de familia y 1000 en Pediatría. Otras medidas demandadas son aumentar la compensación por doblaje de consultas, revisar la situación de los Médicos de Atención Continuada e implantar módulos de consulta de tarde para aquellos profesionales mayores de 55 años exentos de guardias.

PROPUESTAS PARA LOS DISTINTOS PROBLEMAS

Las medidas generales incluyen también la desburocratización de las consultas, de manera que cada médico se responsabilice solo de la gestión administrativa que genere; el aumento de los centros docentes donde se forman los MIR, especialmente en el medio rural para que los nuevos médicos conozcan su realidad, y compensar a los tutores; y campañas de buen uso de los servicios sanitarios para la población.

Las demandas específicas para la Atención Primaria en los centros de salud urbanos incluyen controlar la demanda con filtros en Admisión y definiendo mejor las funciones del personal, limitar el número máximo de pacientes en las agendas para garantizar la calidad asistencial y redefinir la Atención Continuada.

Sobre las necesidades específicas en los Equipos de Atención Primaria rurales, las reivindicaciones son revisar la periodicidad de las consultas en los municipios más pequeños y mejorar las condiciones de desplazamiento de los profesionales, aumentar los médicos de Atención Continuada, más formación en Pediatría durante los estudios y el MIR y compensar mejor los servicios en los centros de difícil cobertura, con un complemento específico.

Finalmente, los profesionales del servicio del 061 reclaman una gestión no política, un nuevo pliego de ambulancias que acabe con la desatención nocturna, acabar con el intrusismo profesional, una planificación realista, mejoras en aspectos laborales como el horario, la rotación de médicos entre las distintas unidades y crear la especialidad de médico de urgencias y emergencias.

Tras el envío a la DGA del documento de conclusiones de la Jornada, con las 25 propuestas, los Sindicatos y los Colegios de médicos han reiterado su voluntad para reunirse con los responsables del Departamento de Sanidad y el SALUD y negociar “soluciones que garanticen la continuidad asistencial en estos niveles”. Pero a la vez han señalado que ahora son los responsables políticos quienes deben responder a la “mano tendida”.

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