Miércoles, 10 de Agosto de 2022

Las redes sociales son una herramienta magnífica para comunicación personal, pero las carga el diablo. En los procesos de selección de personal por parte de las empresas, más allá de la preparación que se pueda realizar de una entrevista de trabajo, hay cuestiones en los perfiles de Instagram, Twitter o LinkedIn que pueden echar por tierra un buen curriculum y una gran impresión en persona.


Publicidad


Y las empresas, como es lógico, quieren saber a quién están contratando, por ello cada vez más consultan los comentarios y fotos que el candidato sube a las RRSS. Según el último Informe de InfoJobs sobre Redes Sociales y Empleo, el 58% de las compañías consultan las redes sociales de un candidato antes de incorporarlo a la plantilla, lo que supone 10 puntos porcentuales más que el año anterior, cuando un 48% de las empresas reconocía realizar la búsqueda.

Este incremento puede deberse a la paulatina recuperación económica, al aumento de las ofertas de empleo en el último año, que quedaron estancadas durante la pandemia, así como  progresivo avance de la transformación digital de las empresas, sobre todo las pymes. Según un estudio del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), el empleo de los medios sociales se ha generalizado año tras año entre las compañías: del 53% de 2019 se ha pasado al 67% en 2021.

En relación al tamaño de la empresa, tendencialmente, aquellas compañías con menos de 10 empleados aseguran consultar las redes sociales en mayor medida (65%) que las de 50 o más trabajadores (52%). Por otra parte, LinkedIn, con un 82%, repite como red más visitada por las empresas antes de contratar a un candidato, aunque desciende ligeramente respecto a 2021 (84%).

Facebook y Twitter (que con un 64% y un 19%, respectivamente, se sitúan en segundo y cuarto lugar), pierden fuerza como redes consultadas, aunque esta última sigue siendo de interés para las microempresas, junto con Instagram (52%) y TikTok (7%), que aparecen en tercera y sexta posición en el ranking. YouTube, con un 9%, ocupa el quinto lugar.

La llamada huella digital, los datos y los contenidos sobre un usuario que están presentes en Internet, sigue siendo un factor que los reclutadores tienen muy en cuenta a la hora de contratar nuevos perfiles. Según el informe de InfoJobs, el 60% de los empleados tiene una cuenta profesional en redes sociales y el 40% dispone de perfil en LinkedIn. Por detrás se sitúa Facebook (26%), Instagram (21%) y Twitter, con un 14%.

LOS JÓVENES, LOS MÁS ACTIVOS

En general, los perfiles más jóvenes, de 16 a 24 años, destacan por su alta presencia en plataformas que tradicionalmente están menos asociadas al entorno laboral como Instagram, utilizada por los grupos de menor edad en un 37%; Twitter, en un 21%; YouTube, con un 16%; o incluso, TikTok, con un 18%, lo que demuestra que son los jóvenes los principales motores de la digitalización. En contraposición, aquellos que cuentan con mayor experiencia en el mundo laboral, de 55 a 65 años, son quienes menos se encuentran en redes sociales –1 de cada 2 encuestados en esta franja de edad admiten no tener perfiles profesionales–.

Por otra parte,, atendiendo a las características que definen a cada uno y sus motivaciones en el ámbito laboral, los trabajadores inconformistas y vocacionales utilizan LinkedIn para fines profesionales, mientras que los conservadores usan redes menos asociadas al entorno laboral y más de la mitad de los acomodados —un perfil más maduro—, no tiene ninguna.


Publicidad


En lo que se refiere a los principales motivos para usarlas, destacan sobre todo el contacto con antiguos compañeros (61%), y estar al día de las últimas oportunidades laborales (55%). También aparecen otros como la búsqueda de contactos comerciales o conocer las novedades del sector profesional (ambas con un 52%). Los perfiles más jóvenes son los que encuentran más utilidad a las redes profesionales, sobre todo para estar al día de las noticias del mercado y las oportunidades de trabajo, por el networking y como fuente de inspiración.

Publicidad